Algo cambió en la política tamaulipeca.

Por primera vez, hablar de una mujer como posible candidata a la gubernatura dejó de sonar a sueño guajiro para convertirse en una posibilidad política real.

Si Morena y sus aliados deciden que en 2028 toca mujer, nombres sobran.

Carmen Lilia Canturosas tiene territorio y resultados.

Maki Ortiz tiene experiencia y trayectoria.

Tania Contreras ha construido una presencia pública inédita desde el Poder Judicial.

Y está Olga Sosa.

La senadora morenista tiene algo que en política vale oro: territorio recorrido, estructura y resistencia comprobada.

Olga no desapareció después de 2024.

Siguió caminando.

Construyó relaciones, mantuvo presencia en el estado y continuó participando en reuniones, asambleas, cabalgatas y actividades legislativas.

Y eso cuenta.

Porque una cosa es aparecer en una fotografía y otra muy distinta es tener estructura cuando llega la hora de pedir el voto.

Por eso, guste o no, Olga Sosa tendrá que estar en la conversación rumbo al 2028.

Pero viene la pregunta incómoda:
¿Las mujeres serán capaces de dejarse llegar entre ellas?

Durante años se dijo que el problema era que a las mujeres no las dejaban llegar.

Ahora que podrían llegar, habrá que ver si son capaces de entender que competir no significa destruirse.

Porque una cosa es decir “llegamos todas” cuando todas caminan hacia la misma puerta y otra muy diferente cuando solamente existe una candidatura.

Si convierten la competencia en pleito, los hombres estarán esperando en primera fila para ocupar los espacios que ellas mismas dejen abiertos.
Y sería una paradoja monumental que justo cuando Tamaulipas tiene por primera vez una posibilidad real de llevar a una mujer a la gubernatura, sean las propias mujeres quienes faciliten el regreso de los hombres a posiciones estratégicas.

La que gane tendrá que saber sumar.

Las que no ganen tendrán que entender que perder una candidatura no significa perder el futuro.

Porque “llegamos todas” no significa que todas tendrán la candidatura.

Significa que todas tienen derecho a estar en la mesa donde se toman las decisiones.

SALOMÓN: DE LA MILITANCIA GUINDA A LOS APLAUSOS OFICIALES

Y hablando de política, hay historias que merecen lupa.

La de Jorge Salomón, gerente de COMAPA El Mante, es una de ellas.

Porque resulta por demás curioso observar cómo quien durante años se presentó como morenista de cepa, crítico severo de quienes hoy administran el municipio, terminó sentado del otro lado de la mesa y, según sus detractores, convertido en uno de los más entusiastas defensores de una administración que antes cuestionaba.

La política tiene esas cosas.

Salomón llegó a COMAPA y comenzaron a aparecer medidas que han generado suspicacias políticas, desde cobros que han sido cuestionados por usuarios como aquellos que parecía cobrar hasta el agua de lluvia , y ahora hasta programas de condonación de recargos realiza.

Y aquí viene la pregunta que nadie debería esquivar:

¿La condonación es realmente una política de beneficio para los usuarios o también puede convertirse en una herramienta de promoción política de cara a la reelección de Paty Chío?

Porque cuando un organismo público anuncia beneficios justo cuando comienza a calentarse el tablero electoral, la pregunta no es solamente cuánto se condona.La pregunta es para qué.

Y más cuando quien encabeza el organismo tiene un pasado político que contrasta con la posición que hoy ocupa.
Salomón, según la narrativa política que se le atribuye en otros tiempos, conocía perfectamente las diferencias con el grupo de Paty Chío.

Hoy, sin embargo, parece haberse convertido en un defensor de la administración.

Eso, en política, tiene nombre: pragmatismo.

Aunque sus adversarios lo llaman de otra manera.

Porque también existe la lectura de que algunos morenistas que alguna vez cuestionaron a Paty Chío terminaron acercándose a su proyecto, y que ahora Salomón estaría siguiendo una ruta parecida.

Si es así, entonces la famosa lealtad partidista queda convertida en una pregunta bastante incómoda:
¿se defiende al partido o se defiende el cargo?

Y aquí aparece la parte más delicada.

Si los beneficios de COMAPA terminan utilizándose como argumento político para fortalecer la imagen de la administración municipal y ayudar a construir una eventual reelección, entonces Salomón estaría haciendo algo bastante distinto a administrar agua.

Estaría haciendo política con la caja de herramientas de un organismo público.

Y eso merece vigilancia.

Porque una cosa es ayudar a la ciudadanía.

Otra es convertir los programas públicos en moneda de simpatía electoral.

Si Salomón quiere convencer de que todo esto es pura coincidencia, tendrá que explicar.

Que es transparente: y con números.

Que diga cuánto se condona, a quién beneficia, cuánto representa y por qué precisamente ahora.
Porque en política, las coincidencias también se auditan.

Y hay algo todavía más interesante.

Si mañana Morena necesita disciplina interna, habrá que ver dónde se encuentra Salomón.

Porque quien cambia los aplausos de un lado al otro puede terminar descubriendo que la política tiene memoria.
Y muy buena memoria…..Se lo dejo de tarea.

LA UAT LLEVA TALENTO TAMAULIPECO A LA SUPREMA CORTE

Mientras algunos descubren nuevas formas de acomodarse políticamente, la Universidad Autónoma de Tamaulipas está haciendo algo mucho más útil: abrirle camino al talento joven.
La UAT incorporó a nueve egresados de Ciudad Victoria, Nuevo Laredo y Tampico al Órgano de Administración Judicial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, gracias al convenio impulsado por el rector Dámaso Anaya Alvarado.

Es la primera generación y representa una señal clara de que la formación universitaria puede convertirse en oportunidades profesionales de primer nivel.

Aquí hay preparación y talento.
Jóvenes tamaulipecos llevando sus conocimientos hasta una de las instituciones más importantes del país.

Dámaso Anaya está haciendo de la UAT una plataforma para que sus egresados no solamente tengan un título, sino también un espacio donde demostrar lo que saben.
Y eso, en un estado que necesita oportunidades para sus nuevas generaciones, pesa mucho más que cualquier discurso.

Tarea de fin de semana…hasta el lunes nos leemos.