La selección de Estados Unidos confirmó su buen momento al derrotar 2-0 a Australia y llegar a seis puntos en el torneo, resultado que le permite asegurar su clasificación a la siguiente ronda.

El conjunto estadounidense tomó ventaja desde el minuto 11 gracias a un autogol de Cameron Burgess, quien desvió el balón hacia su propia portería al intentar rechazar un servicio al área. Antes del descanso, Alex Freeman amplió la diferencia al minuto 43 con un remate de cabeza que fue validado tras una revisión del VAR.

Australia intentó reaccionar en la segunda mitad, pero no encontró la forma de vulnerar la defensa norteamericana. Con el triunfo, Estados Unidos se mantiene como líder de su grupo con paso perfecto y ya tiene asegurado un lugar en la siguiente fase, mientras que los australianos complican sus aspiraciones de avanzar.