Rafael Márquez cerró sin victorias sus primeros cuatro partidos como técnico de la Selección Mexicana, luego de que el Tricolor cayó 2-0 ante Chile en el Memorial Coliseum de Los Ángeles.

El llamado “Kaiser” terminó esta Fecha FIFA con un balance de dos empates y dos derrotas, aunque la falta de triunfos no fue la única preocupación. El funcionamiento del equipo dejó dudas y mostró una tendencia a la baja conforme avanzaron los encuentros.

El proceso de Márquez comenzó con algunos destellos de buen futbol frente a Colombia, pero el desempeño se fue diluyendo hasta llegar a una versión gris del conjunto mexicano ante Chile, que aprovechó las deficiencias defensivas para llevarse el triunfo.

Al minuto 56, Maximiliano Gutiérrez abrió el marcador después de una jugada que exhibió los problemas de la zaga mexicana. El atacante chileno recibió prácticamente solo dentro del área y definió ante Alex Padilla, quien debutó en la portería de la Selección Mexicana mayor.

Con el marcador en contra, Márquez buscó modificar el rumbo del encuentro y realizó cinco cambios en una sola ventana. Sin embargo, los movimientos no tuvieron el efecto esperado y México perdió todavía más orden defensivo.

Chile aprovechó la desconcentración y al 65’ Vicente Pizarro quedó frente a Padilla para marcar el 2-0 definitivo, provocando los abucheos de una parte de la afición presente en el inmueble angelino.

El arranque coloca a Márquez en un registro poco favorable: se convirtió en el primer entrenador en 47 años que no consigue una victoria en sus primeros cuatro partidos al frente del Tricolor. El antecedente más reciente corresponde a Raúl Cárdenas, en 1979.

Más allá de las estadísticas, el principal desafío para Márquez será corregir el funcionamiento de un equipo que mostró dificultades para generar peligro, mantener el orden defensivo y sostener una propuesta durante los 90 minutos.

La presión aumentará de cara a noviembre, cuando México dispute la Nations League y tenga a Jamaica como rival. Para entonces, Márquez buscará no sólo su primera victoria como seleccionador, sino también señales claras de mejoría en el funcionamiento del Tricolor.