El futbolista Tahirys Dos Santos, defensor de 19 años del FC Metz, lucha por su recuperación después de resultar herido en el incendio que arrasó un bar en Crans-Montana, Suiza, durante la madrugada de Año Nuevo. El joven jugador sufrió quemaduras en el 30% de su cuerpo, según confirmó su representante, Christophe Hutteau, en declaraciones recogidas por RMC Sport. El caso ha generado preocupación dentro del club y en el fútbol europeo.
El siniestro ocurrió en la madrugada del jueves, poco después de la una y media, cuando decenas de personas celebraban el inicio de 2026 en un local nocturno de la estación suiza. De acuerdo con el medio francés, al menos cuarenta personas murieron y unas 115 resultaron heridas. Entre ellas, Dos Santos, quien se encontraba en el lugar junto a su novia y un grupo de amigos, todos futbolistas jóvenes que disfrutaban de unos días libres antes de retomar los entrenamientos en Francia.
La noticia del estado de salud del jugador se conoció la noche del mismo jueves, a través de un comunicado emitido por el FC Metz. Más tarde, su agente ofreció detalles sobre la situación: “Fue trasladado a un centro especializado en quemados en Stuttgart, Alemania. La última noticia que recibí fue esta mañana de los padres de Tahirys, quienes condujeron toda la noche para estar al lado de su hijo. No puedo decir que esté bien porque tiene un dolor terrible. Tiene quemaduras que cubren el 30% de su cuerpo. Lo bueno es que sus pulmones, que también estaban afectados, han mejorado considerablemente desde ayer por la mañana”, afirmó Hutteau en una entrevista.
El defensor, que estuvo por primera vez convocado con el primer equipo del FC Metz el 20 de diciembre en la Copa de Francia, había viajado a Crans-Montana para pasar las fiestas en compañía de su entorno más cercano. Según relató su representante, tenía previsto regresar a Francia el jueves, al día siguiente de la tragedia. “Estaba trabajando en su estado físico, hablé con él la mañana del 31, unas horas antes de la tragedia, y tenía muchas ganas de volver a los terrenos de juego cuanto antes, ya que es un joven muy ambicioso con una mentalidad excepcional; es un gran trabajador. Fue un golpe terrible para él, su familia, el club y para mí. Nunca había vivido algo así desde que comencé mi carrera como agente de jugadores”, explicó.
La familia del jugador vivió horas de incertidumbre y angustia tras el accidente. De acuerdo con lo contado por Hutteau, los padres de Dos Santos recibieron la noticia en la madrugada del 1 de enero, cerca de las 6:30. La madre de la novia del futbolista, que también se encontraba en la discoteca, fue quien los alertó sobre lo sucedido. Inmediatamente, emprendieron el viaje desde la región de Metz hasta Suiza, un trayecto de cuatro horas. Las autoridades los guiaron hasta Sion, donde inicialmente se atendió a la mayoría de las víctimas. Luego, el futbolista fue derivado a Alemania la misma noche, lo que obligó a la familia a continuar el trayecto por otras siete horas y media hasta Stuttgart, donde permanece hospitalizado.