El boxeo es un deporte mundial con gran historia, uno que causa pasión desbordada entre los aficionados y también ha dado momentos gloriosos de alta emotividad desde que se logró organizar en un formato de la época moderna por más de un siglo.

Antes del radio y la televisión el boxeo lograba atraer multitudes, llenando arenas y estadios e inclusive hubo ocasiones que se llegó a construir, en terrenos planos, estadios exclusivamente para montar peleas que causaban atención mundial.

Inolvidable aquella ocasión en la que el legendario promotor Tex Rickard tenía todo listo para la pelea por el campeonato mundial de peso completo para celebrarse en San Francisco pero tres semanas antes el gobernador rechazó la petición por tratarse de un boxeador negro y Rickard procedió a construir un estadio exclusivamente para celebrar el combate en Reno, Nevada. Jack Johnson, el primer boxeador de color en ganar el campeonato mundial pesado, noqueó a quien se le llamó “la esperanza blanca”, James Jeffries, por cierto ese resultado propició grandes revueltas en diversas ciudades de los Estados Unidos con actos salvajes de racismo.

Décadas después el gran campeón peso completo, Jack Dempsey, abarrotó el estadio de Jersey City con más de 90 mil aficionados y el mismo Dempsey impuso un récord que se mantuvo por más de 50 años al meter a 120,757 aficionados cuando se enfrentó a James Tunney en Filadelfia.

El campeón mundial de peso completo de boxeo siempre fue considerado el ser humano más poderoso y temible del planeta; la humanidad sabía quién era ese rey del boxeo. Las noticias viajaban alrededor del mundo aun cuando no existía el fax, el email, los teléfonos celulares ni las redes sociales, todo lo que sucedía en torno a ese campeón se sabía en todo el mundo.

Llegó la época de oro del boxeo de la división de los pesados, la magia e ingenio de la promoción de Don King y la habilidad innegable de Bob Arum en los años donde Muhammad Ali, George Foreman y Joe Frazier dominaban la atención mundial.

The Rumble in the Jungle, quizá el evento deportivo más famoso de la historia, sí, una pelea de boxeo; Don King logró convencer al campeón mundial del momento, George Foreman, para pelear contra el ex campeón Muhammad Ali y programó ese combate en el corazón de África, entonces Zaire, ahora República Democrática del Congo. Foreman era amplio favorito con su récord invicto y viniendo de noquear a Frazier y Norton, quienes a su vez habían vencido a Ali; Muhammad Ali dio la pelea de su vida y noqueó en ocho episodios a Foreman, pleito visto por más de 600 millones de televidentes en 1974.

 

Otro de esos grandes eventos conocidos alrededor del mundo fue la llamada “Thrilla in Manila”, la tercera edición de la gran rivalidad entre Muhammad Ali y Joe Frazier. Este combate de 1975 es considerado uno de los más salvajes y dramáticos de la historia del pugilismo, el calor que se vivía en el Coliseo Araneta en Manila era extremo y ambos boxeadores no pararon de tirar golpes round tras round; al término del decimotercer round Ali le dijo a su esquina que parara la pelea, ya no podía seguir más, Angelo Dundee, su gran entrenador, le suplicó que no se quedara sentado en el banquillo, le dijo que al sonar la campana él se parara y Dundee pararía el combate… al sonar la campana, Ali se levantó con dificultad pero lo increíble fue que Joe Frazier ya no se levantó y así Ali ganó la pelea.

Muchos países han disfrutado de eventos boxísticos extraordinarios, fuera de lo común y con la atención del mundo; Mike Tyson inauguró el Tokyo Dome en Japón y fue precisamente ahí donde cayó noqueado en la que es la mayor sorpresa de la historia del boxeo y quizá de todos los deportes; Inglaterra ha sostenido memorables eventos en diversos estadios como Wembley y Tottenham, entre otros; Australia, Irlanda, Argentina, Brasil, Tailandia, Filipinas y varias ciudades de Estados Unidos y México, así como otros países más han disfrutado de magnos eventos con atención mundial.

Esta semana se dio a conocer uno de estos eventos que desde ya capturó la atención del mundo entero, Olegsander Usyk defenderá su campeonato mundial de peso completo ante el legendario campeón de peso completo de Kick Boxing, Rico Verhoeven; este combate se realizará nada más y nada menos que frente a las pirámides de Giza en Egipto.

Durante muchos años se ha especulado acerca de celebrar una función de boxeo en las pirámides de Egipto, también en el Coliseo romano, en las pirámides de Teotihuacán y algunas otras sedes enigmáticas, hoy es ya una realidad que se realizará una función de boxeo en este escenario milenario.

Sabías que… Uno de los grandes eventos de la historia del boxeo se llevó a cabo precisamente en México. El 20 de febrero de 1993, Julio César Chávez peleó contra Greg Haugen ante un lleno total en el Estadio Azteca rompiendo el récord de Dempsey vs Tunney al ingresar a 136 mil 274 espectadores.

Don King fue el promotor de este evento junto con Televisa y producida por Showtime para Estados Unidos; el himno lo cantó Manuel Mijares, Televisa realizó un espectáculo jamás antes visto con rayos láser y es este uno de esos momentos de la historia que todo mexicano sabe dónde estaba o dónde vio la pelea cuando sucedió.

Anécdota de hoy….. Un día común en la vida de los Sulaimán: “Mijito, hazme el favor de ir al aeropuerto por Don King y yo los alcanzo para cenar”… Me dirigí en mi coche y mi primo Manuel en el suyo pues venían varias personas con Don… En camino al hotel Presidente llegamos al cruce de Campos Elíseos y Mariano Escobedo donde se puso el alto… segundos después se nos cerró un auto y bajan unos tipos con tremendas pistolas; Don King enloqueció y comenzó a gritar, de alguna manera logré controlarlo y al abrir mi puerta me dicen con calma: “Reloj y pertenencias, hijo de…”, simplemente le dije a Don que les diera su reloj y sin pensarlo accedió… corrieron, se subieron al auto y arrancaron, justo se puso el verde… avancé y vi que en la esquina había una patrulla sobre la banqueta, bajé la ventana y les grité: “Nos acaban de asaltar”… el poli volteó y con gran entusiasmo gritó: “¡Don King! ¡Foto, por favor!”