Noche histórica para el boxeo en Egipto
Como cada semana, el boxeo nos regaló emociones, historias y ejemplos de grandeza dentro y fuera del ring. El sábado pasado vivimos una noche muy especial en Egipto, una función histórica que confirmó que nuestro deporte no conoce fronteras y que sigue creciendo en todos los rincones del mundo.
Con un marco inmejorable e inolvidable, las Pirámides de Giza, nuestro campeón Oleksandr Usyk dejó en claro que es uno de los mejores del mundo. Enfrentó a un rival que demostró que no era un improvisado, que le peleó de tú a tú al ucraniano y que calló muchas bocas, pues todos aseguraban que sería noqueado y vencido con facilidad.
Oleksandr Usyk retuvo su campeonato mundial de peso pesado WBC al detener en 11 rounds a Rico Verhoeven, prácticamente cuando sonaba la campana final. Rico mostró un corazón enorme y una valentía admirable en apenas su segunda pelea profesional de boxeo.
Muchos aficionados discutieron la intervención del réferi, pues faltaba solamente un segundo para terminar el episodio. Así es el boxeo; un deporte de emociones intensas donde cada decisión genera debate. Lo más importante es que ambos guerreros entregaron todo, bajaron bien del ring y dejaron una imagen memorable en una sede espectacular.
Egipto recibió al boxeo mundial con una hospitalidad extraordinaria. Ver una arena repleta, montada exclusivamente para este evento, aficionados apasionados y un evento de primer nivel, demuestra que nuestro deporte atraviesa un momento global muy importante. El boxeo une culturas, idiomas y continentes como pocos deportes pueden hacerlo.
También quiero reconocer la disciplina y preparación de Usyk, quien demostró una vez más su mentalidad ganadora y que es un pugilista a prueba de todo. Cada vez que sube al cuadrilátero demuestra por qué ocupa un lugar entre los mejores libra por libra del mundo. Nuestro cariño y respeto para Usyk.
Además de defender su título del WBC se hizo acreedor al cinturón conmemorativo Rey del Nilo, una preciosa joya que entregamos al término de la pelea y que tuvimos la oportunidad de llevar a distintos lugares en nuestra gira por África. Y también conquistó otra preciosa joya, el collar Main Event, tercera en su especie que entregamos y que también tienen Ryan García y Sebastian Fundora.
Egipto estuvo repleto de grandes estrellas de este deporte y una de ellas fue la cara del boxeo en la actualidad, Saúl “Canelo” Álvarez, quien aprovechó para presentar de manera oficial la pelea en la que retará a Christian Mbilli, campeón supermedio del WBC, el 12 de septiembre.
Tuve la oportunidad de saludarlos y desearles la mejor de las suertes. Ahora regresarán a sus campamentos para preparar la gran pelea del fin de semana del 15 de septiembre que será en Arabia Saudita, y sin duda será una gran pelea.
Y por fin, después de casi dos semanas fuera de casa y de una gira de trabajo que me llevó a lugares maravillosos como Barcelona, Madrid, Sudáfrica y Egipto, es hora de volver a casa y con mucha actividad, la cual comenzará el martes con un evento espectacular: la entrega del cinturón Tollan Tlatequi a David Benavidez.
El cinturón conmemorativo del fin de semana del 5 de mayo sería para el ganador de la pelea entre David Benavidez y Gilberto “Zurdo” Ramírez, y fue nuestro orgulloso campeón supermedio quien ganó esa pelea para hacerse acreedor a este reconocimiento que será entregado en un evento espectacular esta semana.
El cinturón Tollan Tlatequi, con el que se rinde un homenaje al Estado de Hidalgo, posee un significado profundamente mexicano. Representa nuestras raíces, nuestra cultura y el espíritu guerrero que caracteriza a los peleadores mexicanos. Benavidez tuvo una actuación formidable y escribió otra página importante en su carrera al conquistar ese reconocimiento especial.
David siempre ha mostrado respeto por México y por la historia del boxeo nacional. Su visita seguramente atraerá a muchos aficionados y medios de comunicación, porque hablamos de uno de los peleadores más explosivos y populares de la actualidad.
Y luego de la gran función que tuvimos en Egipto, el boxeo no para. El próximo fin de semana viviremos una pelea que me emociona muchísimo. Lourdes Juárez expondrá su campeonato mundial minimosca del WBC ante Yokasta Valle, que sube una división, en un combate que promete intensidad de principio a fin.
Lourdes atraviesa un gran momento de su carrera. Su experiencia, fortaleza mental y gran técnica la han consolidado como una digna campeona mundial. Además, ella representa con orgullo una familia histórica dentro del boxeo mexicano.
Del otro lado estará Yokasta Valle, una campeona reconocida internacionalmente y una peleadora que siempre ofrece espectáculo. Posee velocidad, inteligencia y una enorme determinación. Cuando dos campeonas de ese nivel se encuentran, el ganador siempre resulta ser el público.
El boxeo femenil continúa creciendo de manera impresionante. Hoy vemos funciones estelares, arenas llenas y peleadoras convertidas en referentes mundiales y la función del sábado será un ejemplo en una cartelera de MVP, la promotora de Jake Paul, quien le está dando un gran impulso a las mujeres. Eso nos llena de orgullo y nos motiva a seguir buscando oportunidades para todas las atletas.
Otro campeón que volverá muy pronto al ring es O’Shaquie Foster, quien defenderá su campeonato mundial superpluma WBC el próximo 30 de mayo ante. El campeón se ha convertido en uno de los más sólidos y talentosos de la actualidad.
Su estilo elegante, su defensa y su inteligencia táctica lo hacen un peleador muy complicado para cualquiera. Cada defensa representa un reto diferente y estoy seguro de que buscará ofrecer otra gran actuación para consolidar todavía más su legado.
Sabías que…La función del sábado anterior fue histórica, pues fue la primera que se realizó al pie de las maravillosas Pirámides de Giza. La producción del evento, el escenario, las peleas y los nocauts se conjugaron para que fuera una noche inolvidable de boxeo. ¿Se imaginan una función al pie de las pirámides de Teotihuacán? Se vale soñar…
Anécdota de hoy..El Consejo Mundial de Boxeo fue el responsable de implementar el uso de la tarjeta roja. Es común que el réferi y el doctor de la pelea no hablen el mismo idioma o que el ambiente sea muy ruidoso, y eso complique las comunicaciones entre ellos.
El tamaulipeco Miguel Acuña tuvo la idea de implementar la tarjeta roja para que el doctor se la enseñe al réferi cuando este considere que la pelea no debe continuar y así evitar que haya una comunicación verbal. Fue en la convención anual de Sudáfrica cuando el WBC votó a favor de implantarla.
El gran réferi Arthur Mercante tomó el micrófono indignado y reclamó que eso fue un ataque a la dignidad del réferi y que era inaceptable. Mi papá le respondió: “Mi querido Arthur, fue precisamente tu última pelea la que nos convenció a votar a favor de esta nueva dinámica, cuando Ricardo López salió salvajemente cortado por un cabezazo accidental de Rosendo Álvarez; el doctor te dijo que era una cortada peligrosa y recomendó que se detuviera la pelea y tú la dejaste seguir”.
A lo que Arthur respondió: “¡Pero José, yo no hablo español y no entendí lo que me dijo!”.
Mi papá soltó una carcajada y dijo: “Gracias Arthur, tu testimonio acaba de ratificar la decisión tomada”, y fue a darle un abrazo a su queridísimo réferi.