La selección de Inglaterra fue incapaz de romper el orden defensivo de Ghana y tuvo que conformarse con un empate 0-0 en el partido disputado en Boston. Los ingleses controlaron gran parte de la posesión y generaron las ocasiones más peligrosas, pero carecieron de contundencia frente al arco rival.
Por su parte, Ghana apostó por un planteamiento sólido y disciplinado, cerrando espacios y complicando constantemente a los atacantes ingleses. Los africanos también tuvieron algunos intentos al contragolpe, aunque sin lograr inquietar de manera decisiva la porterÃa rival.
El encuentro se desarrolló con mucha intensidad fÃsica, pero con escasas oportunidades claras de gol, lo que terminó por reflejarse en el marcador final.
Con el empate, ambos equipos suman un punto en el Grupo L y dejan para la última jornada la definición de sus aspiraciones de avanzar a la siguiente ronda.