El boxeo es el deporte más antiguo; en sí, el primer deporte en practicarse desde la época de las cavernas, donde a base de golpes se ganaba el liderazgo de la tribu.

Quedé maravillado al ver evidencia del boxeo en Egipto en el espectacular museo recién inaugurado, donde hay muchas imágenes de dos hombres en posición de boxeo, y así en todas las civilizaciones de la historia de la humanidad.

El boxeo moderno resurgió en Inglaterra, básicamente para individuos que dirimían sus diferencias a golpes para la satisfacción de quienes se reunían a cruzar apuestas. No existían reglas, ni siquiera había cuerdas; era el público el que marcaba el área de combate.

El primer “round” terminaba al primer brote de sangre y ahí se pagaba la primera apuesta. Las siguientes apuestas eran para ver quién ganaba el siguiente round, el cual terminaba cuando un combatiente caía. El final de la pelea era simplemente cuando alguno de los dos no podía continuar peleando.

En sus inicios no había réferi, y la creación del modelo de réferi inicialmente era uno o varios individuos que se dedicaban a cuidar que nadie del público interfiriera en el pleito. Ya eventualmente se incorporó el réferi para controlar las acciones cuando ya existía el ring.

Por mucho tiempo el réferi era el único oficial y, en caso de que no hubiera nocaut, él iba a la esquina y levantaba la mano de quien él pensaba había ganado el combate. Eventualmente se incorporaron los jueces, dos abajo del ring y el réferi, quien también llevaba puntuaciones.

Han existido diversos sistemas de puntuación: por round, o sea, se apuntaba 1-0 a quien ganaba dicho episodio; otros sistemas de 20 puntos, principalmente en el boxeo amateur, hasta que se llegó al sistema actual de 10 puntos. Uno de los dos recibe 10 puntos y su rival recibe 9, 8 o 7 (muy raro que se anote un round empatado en el boxeo actual); la mínima calificación es 6.

Eventualmente el WBC cambió y determinó que el réferi no debería ser juez para así poner toda su atención en las acciones y la seguridad de los boxeadores, y es así que quedaron tres jueces sentados en diferentes lados del ring y el réferi siendo la máxima autoridad dentro del cuadrilátero.

Todos los deportes tienen oficiales y sin duda son las personas menos populares del deporte. El árbitro del futbol soccer, el umpire en el béisbol, los árbitros del futbol americano; en fin, son los villanos de la película, pues el aficionado reacciona de manera violenta cuando se toma una decisión en contra de su equipo o su boxeador favorito.

Cada deporte ha tomado decisiones difíciles implementando tecnología para tratar de hacer que el deporte sea justo y eliminar las controversias utilizando la repetición de las acciones para corregir lo que los oficiales hubiesen marcado.

Ahora más que nunca los oficiales están en el centro del huracán. El béisbol ha instituido inclusive la regla de poder revisar si el lanzamiento fue bola o strike.

Hay muchos tradicionalistas que no gustan de la implementación de nuevas reglas. Muchos reclaman que se le está quitando el factor humano al deporte y las generaciones anteriores siempre expresan que en su época las cosas eran mejores.

El boxeo es quizá el deporte donde existe mayor resistencia al cambio. Es el único deporte en el que la autoridad oficial recae en el ente conocido como comisión de boxeo local. Sea donde sea que se celebre una función de boxeo, esta es oficialmente sancionada por una comisión de boxeo donde se aplican sus reglas y procedimientos. Hay peleas no titulares de 4, 6, 8 y 10 rounds, y solamente cuando el combate es por un campeonato es donde los organismos que avalamos dicho campeonato tenemos injerencia. En Estados Unidos, por ejemplo, cada estado tiene su propia comisión estatal de boxeo y la gran mayoría tienen reglas diferentes. Para las peleas de campeonato existen y se aplican “Las reglas unificadas de boxeo”, reconocidas por la Asociación de Comisiones de Boxeo del país. Curiosamente hay estados que inclusive no respetan esa lista de reglas y no pasa nada; cada estado es autónomo.

La gran mayoría de las reglas actuales del boxeo fueron modificadas o impuestas por el WBC décadas atrás: peleas titulares a 12 rounds en vez de los 15 de antes, el pesaje oficial un día antes del combate y no horas antes del mismo, como fue la práctica por décadas, y muchas otras más.

Actualmente el WBC tiene algunas reglas que no son aceptadas en pocas jurisdicciones, principalmente en Estados Unidos y el Reino Unido.

El uso de la repetición instantánea para confirmar o cambiar alguna acción que el réferi pudiese haber visto (o no) durante las acciones; el anuncio de las puntuaciones oficiales de los jueces después del cuarto y octavo round para que las esquinas puedan modificar estrategia al saber cómo están calificando los jueces; la señal de 30 segundos antes del término del round, esto hace que las acciones se intensifiquen, y muchas otras cosas más.

La realidad es que la salud e inclusive la vida del peleador está en manos del réferi y la justicia en manos de los jueces. Hubo una controversia hace un par de semanas cuando el réferi inglés Mark Lyson detuvo la pelea de Usyk vs. Rico un segundo antes de que sonara la campana terminando el round 11. Rico estaba dando una gran pelea al campeón y el round estaba por terminar. Lo que tenemos que entender es que un golpe puede cambiarlo todo; lo hemos visto en muchas ocasiones y el réferi tiene la indicación de parar la pelea un golpe antes y no un golpe después. ¡Estaba por terminar el round! El réferi no es tomador de tiempo, es salvador de la integridad física de los contendientes.

¿Sabías que…? Al inicio de la semana tuvimos una sesión en WBC University en la que Duane Ford impartió una clase maestra acerca de las mecánicas del réferi. Tuvimos la participación de decenas de árbitros y fue muy exitosa para ratificar las mecánicas, lineamientos y procedimientos de los réferis.

Anécdota de hoy… Durante la pelea más dura en la carrera de Ricardo “Finito” López, quien fue derribado por única vez en su carrera y estaba sosteniendo una guerra ante el nicaragüense Rosendo Álvarez, López recibió un brutal cabezazo en el séptimo round. El legendario réferi Arthur Mercante llevó a López a ser examinado por el doctor Horacio Ramírez Mercado, quien al ver la magnitud de la cortada indicaba al réferi que se detuviera el combate. Mercante dio la instrucción de que siguiera. Finalmente, durante el periodo de descanso se detuvo la pelea.

Don José habló con Mercante:

—Arthur, el doctor te indicó que la pelea debería ser detenida.

A lo que respondió:

—José, ¡yo no hablo español!

Es así que nació la invención de Don Miguel Acuña de la tarjeta verde y roja, la cual sirve para que el doctor se comunique con el réferi. Si cree que debe continuar le enseña la verde y si piensa que debe pararse la pelea le enseña la roja. El réferi es quien, en última instancia, toma la decisión.