El “Gallo” Estrada, ejemplo de valor y entrega en el ring

Les escribo desde Japón. Estoy a unas horas de regresar a México luego de pasar unos días increíbles en este país y de presenciar una maravillosa función. La magia del boxeo volvió a brillar con intensidad en Japón, una tierra que respira disciplina, honor y pasión por nuestro deporte.

La reciente función quedará grabada como una gran noche histórica, donde el talento, la técnica y el corazón de japoneses y mexicanos se conjugaron en una velada simplemente extraordinaria.

Uno de los protagonistas principales fue Tenshin Nasukawa, quien ofreció una increíble actuación frente a uno de los grandes guerreros mexicanos de nuestra era, Juan Francisco Estrada. Tenshin Nasukawa dominó al primer clasificado de peso gallo del CMB, quien dejó el alma sobre el ring, y con su triunfo se convirtió en retador obligatorio del CMB en la división de peso gallo.

Al Gallo Estrada no le queda más que reconocer su brillante carrera. Ha hecho 50 peleas, fue campeón del mundo en dos divisiones y en supermosca tuvo el título de nuestro organismo.

Con una carrera ejemplar, Juan Francisco tendrá que tomarse unos días de descanso antes de hablar de su futuro, pero estamos orgullosos de todo lo que ha hecho como boxeador y dejando el nombre de México en lo más alto.

Nasukawa, por su parte, ganó la eliminatoria final y tendrá una nueva oportunidad de convertirse en campeón gallo del WBC, aunque ahora debe esperar para saber quién le dará la oportunidad. El actual campeón es Kazuto Ioka, quien tendrá que defender el título el 2 de mayo contra Kazuto Ioka.

En la misma función del sábado, nuestro querido Pedro Guevara no pudo continuar cuando enfrentaba a Tomoya Tsuboi luego de un choque de cabezas accidental. Pedrín no pudo seguir en la pelea, recibió la asistencia médica en el ring y, para descartar cualquier problema, le realizaron estudios médicos en un hospital, incluida una tomografía, y afortunadamente está estable. Le deseamos pronta recuperación y lo queremos ver pronto en el ring.

Aprovechando mi visita a Japón, me pude reunir con Akihiko Honda, uno de los promotores de boxeo más respetados en todo el mundo.

Y también estuve en el gimnasio Teiken, que está celebrando 100 años de grandeza bajo el liderazgo de mi querido Akihiko Honda.

Estando en Japón, también nos enteramos de que George Morikawa, el creador del famoso anime “Hajime no Ippo”, estaba en hospital con algunos problemas de salud, pero afortunadamente salió y ya está en su casa.

Morikawa es una persona que llevó el boxeo a todo el mundo por medio del manga y del anime. Y, como una muestra de respeto y en espera de que siga mejorando, todos los boxeadores que participaron en la función del sábado firmaron un minibelt del WBC, mismo que le haremos llegar, deseándole lo mejor.

Y mientras estaba en Japón, en el Tottenham Hotspur Stadium de Londres se llevó a cabo una grandiosa función que fue encabezada por Tyson Fury, quien salió del retiro de 16 meses para dominar por completo y vencer al ruso Arslanbek Makhmudov.

Lo que rodeó al evento fue espectacular. El show, las peleas, las luces, la pirotecnia, la llegada de Fury, todo fue maravilloso. Y el ex campeón pesado del WBC demostró su calidad en el ring, donde seguramente lo veremos nuevamente.

Con lo que vimos en Tokio y en Londres, eso confirma que ambas ciudades se consolidan como epicentros del boxeo mundial. La afición, respetuosa y apasionada, creó un ambiente inigualable, además de que la organización de ambos eventos reflejó el más alto nivel profesional.

Este tipo de funciones nos recuerdan por qué amamos el boxeo. Más allá de los resultados, celebramos el espíritu competitivo, el respeto entre guerreros y la capacidad del deporte para unir a miles de personas. El boxeo está más vivo que nunca, y noches como la del sábado lo demuestran con absoluta claridad.

Sabías qué… La pelea de Tenshin Nasukawa y Juan Francisco “Gallo” Estrada dejó claro que en el ring había dos grandes guerreros y que hacen cualquier cosa por luchar por sus sueños y demostrar su calidad. El Gallo peleó con dos costillas rotas y al final del noveno round ya le era muy difícil respirar, por eso decidió no seguir. Pero haber estado tres rounds con esa lesión y ante un rival como Nasukawa solo demuestra que el boxeador está dispuesto a todo en el ring.

Anécdota de hoy… Don José siempre alabó la determinación y el carácter de los boxeadores mexicanos. Los calificó de auténticos guerreros en el ring, de corazón valiente, porque dejan hasta el último aliento en el encordado por el triunfo.

Con el “Gallo” Estrada se confirmó lo que dijo mi papá: un hombre que dejó hasta el último esfuerzo para llevarse la victoria, pero su condición y las lesiones se lo impidieron, y fue así como se rindió ante el japonés.