Facebook se ha convertido en una de las aplicaciones más populares de los últimos años a tal grado de ser considerada una de las cinco empresas más grandes en la industria de la tecnología, junto a Microsoft, Amazon, Apple y Google. Además de la plataforma en sí misma, la empresa ha adquirido Instagram y WhatsApp, dos de las redes sociales más utilizadas por la comunidad a nivel internacional.

De acuerdo con el último reporte de Facebook, el sitio registra más de 2740 millones de usuarios activos, lo que ha permitido la interacción entre personas que pertenecen al mismo círculo, pero también con quienes se encuentran al otro lado del mundo, como ocurrió en el caso de Abdul Kuddus Munsi y su madre Mongola Nessa, quienes estuvieron separados por más de 70 años y se reencontraron en dicha plataforma.

¿Qué ocurrió?

La historia fue retomada por AFP, medio que contó la historia de un hombre de 82 años que se reencontró con su madre, luego de que fue enviado a vivir con su tío, apartado de ella. Después de este acontecimiento, el hombre perdió contacto con su familia y huyó del lugar para, después, ser adoptado por dos hermanas. Sin embargo, a través de Facebook, Abdul Kuddus Munsi, solicitó ayuda para encontrar a sus padres.

La historia se desarrolló en Bangladesh, donde Abdul ahora se desempeña como empresario. En abril, el hombre compartió un video a través de dicha plataforma en el que narraba los acontecimientos que recordaba sobre la primera década de su vida y algunos otros datos, como el nombre de sus padres y de su ciudad natal, con la esperanza de contactar con alguien que le diera más información al respecto.

¡Encontró a su madre!

EL video llegó a un pariente lejano de Kuddus, quien decidió ponerse en contacto con él para decirle que su madre, Mongola Nessa, seguía viva. Ante la noticia, Abdul decidió recorrer 350 kilómetros para poder reencontrarse con su madre biológica, momento que recordará como el más feliz de su vida. A pesar de que la anciana ya no puede hablar correctamente a causa de la edad, el llanto en su mirada lo dijo todo por ella. De acuerdo con el empresario, Mongola no dejaba de tomarlo de las manos después de que le afirmó que había vuelto y ella no debía preocuparse por nada.