El dueño de una taquería en la Ciudad de México salvó su negocio de la quiebra tras ser declarado el semáforo rojo y bajar un 85% sus ventas diarias, decidió buscar clientes de una manera muy original.

Don Salvador Cervantes Nieto señaló que ha tenido el negocio por 51 años, dijo que llegó a pensar en el cierre del lugar y que incluso advirtió a su empleados sobre la difícil situación en la que se encontraban.

En cuanto pasaron a semáforo rojo vieron las afectaciones en las ventas del día, dijo que en vez de tener ganancias registraban pérdidas debido a que las ventas eran muy pocas, por lo que hubo recorte de personal.

Fue en ese momento que los empleados decidieron poner un letrero en el que decía “Taco Inn solicita clientes con o sin experiencia”, uno de los meseros habló con los clientes que ya lo conocían para decirle que estaba pasando.

De inmediato los clientes de años atendieron la solicitud y se adaptaron a las medidas de pedir comida para llevar o bien de comer afuera del local.