La historia que protagonizaron Aníbal y Gabriel ha dado la vuelta al mundo y ha enternecido a millones de personas quienes ven en ellos un ejemplo de vida; ambos conforman un matrimonio gay que vive en Argentina, el cual decidió adoptar a dos hermanas con el objetivo de que no fueran separadas al vivir con dos familias distintas.

Todo comenzó cuando la pareja, que está unida desde hace 24 años, buscaba tener un hijo o hija, sin embargo, no imaginaban que el destino les llevaría a tener dos hijas en lugar de solo una, ya que conocieron a Agustina y Camila, dos hermanas de 7 y 11 años, y decidieron adoptarlas para evitar que fueran separadas.

En entrevista al diario argentino “Clarín” aseguraron que en un inicio ellos deseaban adoptar a un pequeño de entre cero y cinco años de edad, no obstante, luego de enterarse de la existencia de las hermanas cambiaron de opinión y decidieron adoptarlas a ambas.

¿Cómo ocurrió el proceso de adopción?

Aníbal relató que cuando se enteraron que Agustina y Camila deseaban ser adoptadas habló con su pareja para plantearle lo siguiente: “Yo le dije a Gabriel: ‘Nosotros tenemos 45 años, ¿cuánto tiempo más vamos a esperar? Vamos a terminar siendo abuelos de los chicos’. Y ahí pedimos ampliar el rango de edad para chicos más grandes”, declaró.

Finalmente, la decisión fue tomada luego de volver de vacaciones, al recibir una notificación del juzgado en la cual les informaron que había dos niñas en adopción, mismas que contaban con más edad del rango que buscaban; sin embargo, un detalle les hizo poner atención en su caso, ya que, además de que eran hermanas, estaban a punto de ser separadas.

“Nos contaron la historia de las chicas y decidimos ir a conocerlas”, explicó Aníbal. Luego de diversas ocasiones en las que convivieron decidieron finalmente adoptar a ambas, ya que además las adolescentes declararon sentirse a gusto a su lado. “La jueza nos contó que las chicas dijeron que se sentían muy bien con nosotros y que se querían ir a vivir con nosotros. Yo no podía parar de llorar”, recordó Aníbal.