Sucesos impactantes e historias insólitas son las que hacen de este mundo un lugar misterioso y lleno de peligro para sus habitantes.

En esta ocasión te traemos la historia de Zowie Kinnea, una mujer de 31 años de edad, residente de Bournemouth, Dorset, Inglaterra, quien perdió la vista momentáneamente luego de que le colocaran unas pestañas de dudosa procedencia.

Y es que los ojos de la mujer terminaron bastante dañados tras someterse a una colocación de extensiones de pestañas por más de tres horas.

Kinnea fue llevada a urgencias debido a un hinchamiento en sus ojos y, posteriormente médicos descubrieron que las extensiones colocadas le habían rasgado las córneas.

Si bien poco a poco ha ido recuperando la vista, su vida ya no ha vuelto a ser igual, pues tiene que utilizar gafas todo el tiempo y es muy sensible a la luz.

A pesar de que la experiencia le afectó en su autoestima, Zowie quiere compartir su historia para que los jóvenes no cometan su mismo error.

Ella comenta que contactó a la “especialista” a través de Facebook y que todavía le cobró de más por hacer un “mal trabajo” que casi le cuesta la visión.

Sentí como si me apuñalaran los ojos. Me miraba en el espejo y apenas podía abrir los ojos

Qué sucedió con Zowie

Los médicos utilizaron equipo especial para poder abrir los ojos de Zowie y tratar de quitar el pegamento; sin embargo los esfuerzos fueron en vano pues la mujer seguía con los dolores, por lo que los doctores le pidieron regresar con la especialista para que le quitaran las pestañas.

Tiempo después, Zowie reveló que la mujer que le colocó las pestañas se negó a ayudarle debido a que “tenía demasiado trabajo”.

Al final, ella compró un kit un línea y disolvió el pegamento 24 horas después. Experimentó visión borrosa alrededor de dos semanas.

Desde entonces se encuentra temerosa con volver a usar pestañas y ahora solamente compra tiras.