Un joven de 24 años murió en Estados Unidos luego de que le explotara un cigarro electrónico que acababa de comprar en Texas. El incidente ocurrió el pasado 27 de enero.

De acuerdo con su familia, William Brown había salido ese día en el automóvil de su abuela para realizar unas compras. En el camino, se detuvo en una tienda de cigarros electrónicos para comprar uno de estos objetos y lo encendió al reingresar a su automóvil.

Unos instantes más tarde, el cigarro explotó en su boca, causando que esquirlas metálicas se incrustaran en su cara y cuello. Tras esto, Brown salió del automóvil recargándose en el cofre del mismo antes de colapsar.

Pese a que fue trasladado a un hospital, el joven murió dos días después de un paro cardiaco producido por el corte a la arteria carótida en su cuello.

Esta es la segunda muerte producida por la explosión de un cigarro electrónico en menos de un año, entre varios casos de lesiones y quemaduras provocadas por los mismos. En mayo, un hombre murió luego de que le explotara un cigarro electrónico, disparando metralla contra su rostro e incendiando su casa.

De acuerdo con un estudio, los cigarros electrónicos ocasionaron más de 2 mil explosiones en Estados Unidos entre 2015 y 2017, principalmente debido a la batería de litio con la que funcionan.