Todos conocemos, en mayor o menor medida, la historia de David y Goliat, una historia que habla sobre el valor y la astucia de un pequeño joven que vencerá a un gigante para luego convertirse en rey. Sí, ese rey que aparece en “Las mañanitas”.

Durante miles años Goliat, perteneciente a la raza de los filisteos –los cuales vivían entre Tel Aviv y Gaza durante la edad de Hierro–, ha sido considerado el malo de la película y archienemigo de los israelitas. Sin embargo, ahora, Michal Feldman, miembro del Departamento de Arqueogenética del Instituto Max Planck, ha descubierto con junto con equipo conformado por distintas instituciones una nueva forma de entender esta historia.

Luego de analizar el ADN de entierros del siglo XII a. C. en la conocida ciudad de Ashkelon, Israel, el equipo de investigadores descubrió que los filisteos eran intrusos en el antiguo Medio Oriente. Sus parientes más cercanos conocidos estaban en el sur de Europa. Esto explicaría que realmente hubo tribus que se mudaron al sur después del colapso catastrófico de las grandes civilizaciones de la Edad de Broce del Mediterráneo a finales del siglo XIII a. C.

Daniel Master, coautor del estudio perteneciente al Wheaton College en Illinois y quien dirige las excavaciones en Ashkelon, asegura:

“Hasta ahora sólo teníamos algunas teorías sobre el origen de los filisteos, pero hoy tenemos datos”.

Por su parte Assaf Yasur-Landau, un arqueólogo de la Universidad de Haifa en Israel, agrega:

“Se trata de personas reales que se están moviendo de problemas reales, encontrando nuevas familias en un nuevo hogar. Es la historia humana más básica”.

Durante un siglo, los arqueólogos han sabido que las ollas de cerámica distintivas y otros artefactos que aparecieron repentinamente en el siglo XII a. C. en las ciudades filisteas se asemejan a artefactos del imperio micénico de Grecia, el antiguo poder que, según el mito, luchó contra Troya. Los jeroglíficos egipcios representan una batalla naval con personas del norte a quienes los estudiosos del siglo XIX llamaron Pueblos del mar. Pero otros estudiosos piensan que la cultura filistea se difundió cuando los antiguos imperios en Turquía y Siria declinaron y la población local llenó el vacío.

Los científicos extrajeron el ADN de los dientes y los huesos del oído interno de los esqueletos excavados en Ashkelon. El equipo analizó el genoma de 10 esqueletos. Tres de los individuos más viejos, que vivieron hace 3500 a 3700 años, no eran distinguibles genéticamente de las personas locales de Levantine. Pero el ADN de cuatro bebés enterrados bajo los pisos de tierra de las casas en Ashkelon 500 años después, cuando aparece por primera vez la cultura filistea, mostraron algo distinto.

Los pequeños habían heredado del 25% al 70% del ADN de los antepasados del sur de Europa, y las coincidencias más cercanas eran las de los antiguos humanos de Egeo, Cerdeña e Iberia. El ADN restante era de la gente local, sugiriendo que sus antepasados europeos se habían apareado rápidamente con sus nuevos vecinos. De hecho, dos estilos de cerámica en las casas vecinas sugieren que los filisteos y los levantinos vivían uno al lado del otro en Ashkelon.

Con este estudio los investigadores finalmente tienen pruebas científicas reales de que las personas que se mudaron a Ashkelon provenían de Europa.

Tal ves por eso Goliat parecía tan grande para el pequeño David.