El ingeniero Robert Sedlar de la ciudad de Zabok compró un avión comercial que se construyó en 1987 para convertirlo en un salón de fiestas infantiles con piscina y pista de baile, el transporte aéreo es un Fokker F-100 que cuenta con 109 asientos y está en desuso desde hace mucho tiempo.

“Mi idea bordea la locura, pero estaba listo para hacer cualquier cosa con tal de comprar el avión para armarlo y desarmarlo” indicó Sedlar a la agencia para comprar el avión, “creo que a los niños les gustará mucho porque en la cabina de piloto voy a instalar dos simuladores de modo que tendrán la sensación de que realmente conducen un avión” agregó.

Sedlar de 50 años planea rentar el avión para eventos infantiles, aunque no descartó bodas y despedidas de solteros.

Dentro de sus planes está que en la pista de baile entren hasta 50 personas y en la parte trasera dejará asientos libres para fotografías y así simular el viaje, mientras que las personas podrán acceder a la piscina al saltar desde una ala.

En el avión mide 35 metros de largo y pesa 25 toneladas, el ingeniero pretende crear una pista de autos de carrera que pasará por debajo de la aeronave.