Un súper sabueso se encuentra sumido en una misión para salvar a la población de ardillas rojas del Reino Unido: entrenarse para oler la viruela de las ardillas.

Rufus, un Springer Spaniel de seis años, tiene el encargo de aprender a olfatear la enfermedad, responsable de la muerte de miles de ardillas rojas en todo el Reino Unido, con su propietaria la conservacionsita Caroline Finlay, de 36 años.

Durante la cuarentena por el coronavirus, Rufus recibió entrenamiento en casa y ahora pasa sus días recorriendo parques y bosques para tratar de localizar cualquier ardilla roja que pueda tener la enfermedad.

Hasta ahora, el can ha ayudado a Caroline de Newtownards a rastrear y localizar las zonas donde la viruela de la ardilla se está propagando y le encanta su nuevo papel de protegerlas.