Cuando era adolescente, Musk quería mudarse a Estados Unidos desde Sudáfrica, donde creció, para poder trabajar en la industria tecnológica.

Sin embargo, antes de llegar al país norteamericano, a los 17 años el futuro empresario se mudó a Montreal (Canadá), donde trabajó en una granja de trigo.

Más tarde, Musk consiguió un empleo temporal en un aserradero en otra ciudad canadiense, Vancouver, el cual se convirtió en el peor trabajo que tuvo en sus 48 años de vida según él.

El trabajo requería limpiar las salas de calderas y sus responsabilidades incluían pasar a través de un túnel estrecho quitando con la pala mantillo y arena calentada en la caldera.

Musk recordó que el trabajo era bastante peligroso, ya que a las calderas solo se podía acceder mediante un pequeño túnel, por lo que en caso de emergencia era difícil sacar a alguien de ahí.

“No parece seguro porque, si el túnel queda bloqueado, es muy difícil desbloquearlo rápidamente”, dijo Musk.

No obstante, este puesto resultó estar bien remunerado y el futuro multimillonario logró ganar el doble de lo que se ofrecía en otros lugares.