La estatua de la Virgen de la Rosa Mística, que se encuentra en una vivienda en la localidad de Metán (provincia de Salta, Argentina), volvió a “llorar sangre” por 38.ª vez, según informaron el pasado jueves medios locales.

La imagen fue llevada a la casa de Rosana Mendoza Frías hace ocho años después de que la mujer perdiera a su bebé en el parto. En abril de año 2017 la Virgen “lloró” por primera vez durante tres días consecutivos.

Según el relato de Frías, unas horas después de que subiera por primera vez una foto del fenómeno, 7 mil personas se agolparon en el exterior de su casa para ver a la Virgen.

Los peregrinos creen que la imagen está relacionada con varios milagros, ya que, según Frías, tras visitar la Virgen, a una mujer le desapareció un tumor de ocho centímetros y un policía sobrevivió a un accidente que le ocurrió en pleno servicio. Alrededor de 30 personas se reúnen frente a la estatua para orar de lunes a viernes.

La propietaria afirmó que el incidente más reciente se produjo el pasado miércoles cuando le rezaba por la salud de su madre, enferma.