Los biólogos Shachar Givon y Matan Samina de la Universidad Ben-Gurion del Negev de Israel, estuvieron trabajando en un experimento en el que probaron las habilidades de este pez fuera de su hábitat natural, con motivos de ver la táctica de navegación del mismo.

Los biólogos hicieron que el pez dorado manejara un vehículo de tierra firme para probar las habilidades de navegación de los peces dorados fuera de su hábitat habitual, lo que podría arrojar algo sobre el origen de las habilidades de navegación en general.

Los investigadores querían comprobar si un animal tiene capacidades innatas de navegación o si se limita a sus entornos domésticos, según un comunicado. Diseñaron un conjunto de ruedas bajo una pecera con un sistema de cámaras para grabar y trasladar a las ruedas los movimientos de los peces en diferentes direcciones.

El estudio sugiere que los peces pueden aprender y adaptarse a las velocidades de otros animales y que su forma de desplazarse no está relacionada solo con una especie, sino con algo más universal relacionado con los demás.

El equipo utilizó un algoritmo de objetos y luces para seguir la posición del pez y mover el carro. Observaron cómo los peces movían el aparato mediante una cámara web situada encima de la pecera.