Matías Bergalli es originario de Argentina y decidió demandar a China tras haberse contagiado de Covid-19, pues debido a que estuvo hospitalizado perdió su trabajo siendo el único sustento para su esposa y sus cuatro hijos.

El hombre de 39 años de edad aseguró que “la pandemia era algo evitable” y aseguró que alguien debe hacerse cargo de las consecuencias, por lo que exige una compensación de 200 mil dólares en la demanda presentada contra China, lugar donde surgió el primer caso del virus.

En el 2020, cuando se desató la pandemia de Covid-19, Bergalli era mesero en la ciudad de Ramos Mejía pero debido a la crisis derivada de la emergencia sanitaria el restaurante cerro mientras él estaba hospitalizado y no fue indemnizado, relató a Infobae.

Contagio y primeros síntomas

Matías Bergalli señaló que pudo haberse contagiado por uno de sus sobrinos, ya que la profesora que le da clases resultó infectada y tras haber estado en contacto con su familiar presentó los primeros síntomas.

Señaló que comenzó con dolor en la cadera y las piernas, aunque no le tomó tanta importancia fue durante su trabajo que se sentía cansado y se le cerraban los ojos, esto lo llevó a tomar la decisión de aislarse, añadió en entrevista para Infobae.

Casi de inmediato inició la temperatura de 39 grados y fue entonces que pidió una ambulancia, pero ésta nunca llegó. Entonces manejó hasta el hospital donde los médicos confirmaron que tenía coronavirus cuatro días más tarde.

Luego de 16 días internado fue dado de alta con notables secuelas del virus, pero no terminó ahí pues de julio de 2020 a enero de este año fue operado en cuatro ocasiones impidiendo que pudiera trabajar para sacar adelante a su familia.

Demanda a China

Una vez que comenzó a recuperarse y tomar fuerzas, decidió trabajar como conductor de Uber donde conoció a un abogado, quien es dueño de un bufete especializado en derecho internacional y que representa a más de 3 mil personas en todo el mundo con la misma demanda.

Luego de entablar una amistad con el abogado, Matías Bergalli decidió demandar a China y la Organización Mundial de la Salud (OMS) violación a la Declaración Universal de Derechos Humanos en sus artículos tercero y quinto sobre los derechos a la vida y la integridad personal, respectivamente.