Fue en Hertfordshire, localidad de Inglaterra, donde compró el jarrón a una tienda de caridad en sólo una libra esterlina.

La mujer decidió poner en subasta el objeto en eBay pero llegaron ofertas por altas sumas de dinero en tan poco tiempo que se sorprendió y pensó mejor la situación, así que canceló la venta.

Llevó el objeto a una casa de subastas de arte Sworders donde valuaron el misterioso objeto y luego de un análisis detallado llegaron a la conclusión de que era una vasija de porcelana china del siglo XVIII especialmente hecha para el emperador Qianlong, de la dinastía Qing.

El jarrón de 19 centímetros de alto tiene un poema imperial como inscripción y dos marcas rojas en alusión al gobernante que estuvo en el poder de 1735 a 1796.