Mientras un grupo de empresarios realizan negocio con la franquicia de Lobos BUAP, en Puebla, Ana Victoria no deja de llorar por la mudanza de los Licántropos.

Hace unos días, la niña de cinco años se hizo viral por un video en el que aparece llorando, porque ya no va a existir el equipo al que apoyaba cada 15 días.

“El domingo, mientras mi esposo la cuidaba en la casa, vio en la tele que el equipo ya se iba a otra ciudad y que lo habían vendido; entonces le dijo que ya no iban a jugar aquí, que el dueño necesitaba dinero y los había vendido”, contó Gabriela Sáez, mamá de Ana, a Mediotiempo.

“Ella comenzó a llorar y mi esposo la grabó para mandármelo, yo lo recibí y me pareció muy tierno y chistoso, entonces lo compartí en mis redes sociales. Ella estaba muy enojada, me quiso llamar y me dijo que ese señor (Mario Mendívil, titular del Patronato) necesitaba dinero y que vendió a sus Lobos BUAP. ‘Que mejor venda su coche, o algo, pero a los Lobos no’”, reclamó.