Entre el 1 de enero y 28 de marzo de 2019 fueron hackeadas cuentas de correo de Microsoft, informó la propia compañía.

A través de un e-mail a las víctimas, la empresa detalló que los hackers tuvieron acceso a la dirección de correo electrónico del usuario, a los nombres de sus carpetas y asuntos de e-mail, así como a los nombres de otros correos con los que el usuario se comunica.

“Pero no (accedieron) al contenido de ningún correo electrónico o archivo adjunto”, indicó Microsoft, recordando a los afectados que por precaución sería mejor que cambiaran sus contraseñas.

La filtración ocurrió a través de las credenciales de un agente de atención al cliente, mismas que ya fueron desactivadas.

Aunque se desconocen las repercusiones, los afectados, cuyo número fue “limitado”, podrían ver en su bandeja más correos de phishing o spam.

Microsoft lamenta cualquier inconveniente causado por este problema. Tenga la seguridad de que Microsoft se toma muy en serio la protección de datos y ha comprometido a sus equipos internos de seguridad y privacidad en la investigación y resolución del problema, así como el fortalecimiento adicional de los sistemas y procesos para evitar dicha repetición.