Un problema de seguridad en Instagram y Facebook permite que los seguidores de las cuentas privadas en estas redes sociales puedan acceder a la fuente URL de la foto o vídeo correspondiente del usuario a través del navegador y hacer públicos los contenidos subidos de forma privada, aunque la compañía defiende que se trata del mismo proceso que sucede al hacer capturas de pantalla.

Un estudio de BuzzFeed reveló que los seguidores de las cuentas privadas de Instagram pueden acceder a la fuente URL de su contenido a través del código HTML del navegador.

Este consiste en que el seguidor busca el código HTML de la página en la que se encuentra la foto, el vídeo o la historia correspondiente a través de cualquier navegador como Chrome o Firefox, y copia la fuente URL correspondiente.

Seguidamente puede hacerla pública en cualquier sitio web, compartirla en las redes sociales o descargársela en su propio dispositivo.

De esta forma, al contenido tendrá acceso cualquier persona, a pesar de que se subiese originalmente de forma privada solo para los seguidores. Este método funciona también en las historias de Instagram de las que se puede obtener la fuente URL hasta dos días después de haber pasado las 24 horas en las que desaparecieron de la cuenta o fueron eliminadas.

Un portavoz de Facebook aseguró en declaraciones a Europa Press que “el comportamiento descrito aquí es el mismo que hacer una captura de pantalla de la foto de un amigo en Facebook e Instagram y compartirlo con otras personas”.

Y recalca que “no le da acceso a las personas a la cuenta privada de otra”.

El usuario de la cuenta privada no podrá saber si su contenido ha sido publicado a no ser que lo encuentre en la web, ya que Instagram notifica quién ha visto el contenido de la cuenta, pero no quién ha accedido a esas fotos, vídeos e historias fuera de ella. Este mismo sistema también se puede aplicar al contenido que se publica de forma privada en Facebook.