Mediante un sistema hidráulico que multiplica la fuerza ejercida sobre el volante y enviada al eje delantero, así es como funciona la dirección hidráulica.

Considerada como uno de los avances más importantes en la industria automotriz, se trata de solo una de las diferentes variantes, pero sigue evolucionando con el paso del tiempo. Básicamente se trata de disminuir el trabajo empleado para girar las llantas delanteras a bajas velocidades, aunque por sí solo a altas velocidades exige mayor precisión de movimiento. Esto último se ha mejorado mediante nuevos dispositivos que permiten usarla con seguridad.

Fue desarrollada por Francis W. Davis en 1928. Se creó para el sector de los camiones de carga, de esta forma cualquier persona sin importar su complexión física podía operarlos. Fue un invento que permeó a la industria automotriz hasta 1954.

Aquí explicamos cómo funciona la dirección hidráulica
Generalmente una válvula rotativa entre el piñón de la cremallera y la columna de dirección es la que hace la ‘magia’. Dicha válvula regula de izquierda a derecha el reparto de presión del cilindro hidráulico. Es el cambio de presión en ambas cámaras el que generan la fuerza de asistencia.

Se utiliza un sistema de tubos y mangueras para retornar el líquido por medio de un circuito cerrado. La fuerza de la válvula puede estar conectada al motor o al cigüeñal por medio de una correa.

De esta forma el fluido es el que realiza la mayor parte del trabajo de la dirección, reduciendo la fuerza que aplica el conductor a cada giro del volante.

En el caso de las direcciones electro-asistidas, estas tienen su propio motor eléctrico que genera el movimiento para que el sistema hidráulico funcione, por lo que no se conectan al motor. Este es el sistema más utilizado actualmente.

También existen las direcciones eléctricas que eliminan completamente el uso de un sistema hidráulico mediante un motor eléctrico que ofrece la asistencia, son más ligeras y fáciles de instalar.