Esta poca exposición que tienen con el oxígeno durante su crecimiento, es lo que las programa sus corazones para que sean mucho más resistentes a la hipoxia que es la falta de oxigeno en el organismo.

Así pues de acuerdo a los científicos de la Universidad de Manchester y de la Universidad de Texas aseguran que el corazón de las tortugas puede adaptarse muy bien, otra razón por la cual alcanzan hasta los 100 años de vida aproximadamente.

También a partir de este descubrimiento, se podrían desarrollar tratamientos que ayuden a aliviar el daño al corazón causado por la misma hipoxia en los humanos, esto puede ocurrir cuando hay un ataque al corazón o con alguna cirugía de trasplante.

De acuerdo a otras investigaciones, la exposición a la hipoxia en las tortugas durante el crecimiento causa cambios en el genoma, los cuales puedan activar o desactivar los genes. Esto según el medio Muy Interesante.