Si eres amante del queso manchego esta nota te gustará, pues te contaremos más sobre este producto, como su elaboración y qué características debe llevar para que sea bueno.

¿Qué es el queso manchego? Para responder a esa pregunta debemos explicar el origen, el proceso, los ingredientes que lleva y porqué solamente puede producirse este tipo de queso en una sola región en todo el mundo.

Después de leerlo, entenderás a la perfección que es el queso manchego y, quizá, correrás a comprar una pieza.

Para empezar, el queso manchego es elaborado con leche de oveja manchega (las ovejas proceden de ganaderías registradas en la Denominación de Origen); la maduración para quesos hechos con leche pasteurizada y de peso igual o menor a 1.5kg debe ser de 30 días, para otros formatos de este queso el tiempo de maduración será de 60 días con un máximo de dos años de maduración.

El queso manchego tiene límites microbiológicos y son:

Escherichia coli: Máximo 1.000 colonias/gramo
Staphilococus aureus: Máximo 100 colonias/gramo
Salmonela: Ausencia en 25 gramos
Lysteria: Ausencia en 25 gramos

Como características en su forma física:

Corteza:
Dura y libre de parásitos
Color amarillo o verduzco-negruzco (dependiendo el tiempo de maduración)
Pasta (interior)

Firme y compacto

El color va del blanco al marfil amarillento
Su aroma es láctico con algunas variaciones
Su sabor es poco ácido, fuerte y sabroso, a veces picante si el queso está curado y gusto especial por la leche de oveja manchega
A veces tiene ojos pequeños (agujeros)
Tiene sensación harinosa y mantecosa