Especifican que la causa radica en la pérdida de funciones de ciertos genes en el cromosoma Y, que sólo está presente en los varones.

Los resultados de la investigación, publicados en el Journal of the National Cancer Institute, indican que las probabilidades de desarrollar un cáncer aumentan cuando se pierde la función de seis genes clave del cromosoma Y en diversas células.

Se trata de genes implicados en el ciclo celular, un proceso que, en caso de sufrir alteraciones, puede dar lugar al desarrollo de tumores.

Los estudios elaborados hasta ahora para explicar la diferencia estadística del impacto del cáncer entre hombres y mujeres habían manejado hipótesis más relacionadas con los estilos de vida o los hábitos de consumo, señalando por ejemplo el tabaco, más consumido por los hombres, como un posible factor determinante.

Sin embargo, esas investigaciones no llegaron a señalar los procesos biológicos subyacentes.

“Si bien los hombres podrían estar más expuestos a cancerígenos por su tipo de trabajo o incrementar su riesgo por evitar en mayor medida las visitas al médico, nuestro estudio demuestra que existen factores biológicos que hacen que el riesgo en hombres sea mayor”, explica Alejandro Cáceres, principal responsable del estudio, en la web de ISGlobal.