En las últimas semanas se ha hablado mucho de las pastillas negras, si sirven, si no sirven si son un fraude o son éxito.

Aquí te diremos toda la verdad.

Primero, hay que saber para qué es la pastilla negra y qué es lo que contiene.

La pastilla negra es un suplemento alimenticio, el cuál te servirá a lo largo del tiempo para contrarrestar la disfunción eréctil y ayudar a la eyaculación precoz, así que debes tener paciencia y darle la oportunidad a este tratamiento.

La pastilla tiene ingredientes como Maca Negra, Jengibre, Tiamina, Ácido Ascórbico, Ginseng y Biotina, todos estos ingredientes prometen dar mayor rendimiento sexual, aumentar el lívido, mejorar la circulación, fortalacer vasos sanguñineos y regular los niveles de insulina en la sangre.

Al tener ingredientes naturales, hace este tratamiento amigable para personas con diabetes o incluso con enfermedades cardiovasculares.

Hasta acá todo muy bien, pero, no todo es risas y felicidad…

Tenemos que ver ¿Quién las vende?, ya que hay distintas empresas que ofertan este tipo de producto.

Por un lado las pastillas Adulta “Black is the new blue”, Podemos identificar su autenticidad con una “A” en relieve en cada pastilla, los precios van de $1,299 a $3,999 dependiendo de la cantidad de frascos, si bien estas pastillas no están probadas cientificamente, es de lo mejor en cuanto a Pastillas Negras se refiere, ya que cuentan con testimonios de usuarios que la han probado y les han servido.

También estan las pastillas negras de otras marcas que a un menor precio, no garantizan que en verdad tengan esos ingredientes y si ayuden, ya que carecen de testimonios, además que la pastilla no es totalmente negra.

Los números no mienten, el 55% de los hombres sufren disfunción eréctil y entre el 14 y 35 por ciento son jóvenes a quienes les afecta y precisamente, las causas más frecuentes de la disfunción eréctil son la diabetes, la hipertensión, los problemas cardiovasculares, la insuficiencia renal, cirugías, trastornos depresivos, apnea del sueño, y colesterol elevado, entre muchos más.

No se trata de un problema de intimidad, si no de un problema social, hay que dejar a un lado los tabús y a cuidarse más.