¿A quién no le gusta disfrutar de la comida? Sobre todo, si ésta consiste de una mojara al ajo o de un bacalao a la vizcaína; sin embargo, estos platillos, junto con otros que contienen pescado, conllevan un peligro mortal: las espinas.

 

Una espina de pescado atorada en la garganta, es asunto serio, por lo que hay que mantener la calma.

Los nervios pueden llevar a los músculos de la tráquea a desplazar el hueso hacia abajo; aumentando la posibilidad de perforación u obstrucción”, así lo explica, el médico  Carlos Arévalo

¿Qué hacer entonces?

  1. Evita aplicar la maniobra de Heimlich y dar palmadas en espalda o pecho.
  2.  Tose levemente, pero si el dolor se intensifica deja de hacerlo.
  3. Bebe agua, o en su defecto, traga un pedazo de plátano, malvavisco, arroz cocido o puré de papa. Lo importante es que sea un bocado húmedo.
  4. Ingiere una cucharada de aceite vegetal.

Si junto a la sensación de dolor experimentas: sangrado o asfixia. Es esencial que acudas a un doctor, éste, además de remover la espina, te recetará los antibióticos necesarios para evitar posibles infecciones por alguna herida causada por dicho hueso.