Las células madre de los tendones revolucionarán la forma de superar lesiones en músculos, al evitar cirugías y el doloroso y desafiante proceso de la cura de rupturas de esos tejidos, ya que por mucho tiempo se pensó que esas células no existían en tendones, pues muchos las habían buscado sin éxito.

La nueva investigación dirigida por Chen-Ming Fan, de la Carnegie Institution for Science, y publicada en la revista Nature Cell Biology, señala que la acumulación de tejido cicatricial hace que la recuperación de lesiones en tendones, como la rotura del manguito de los rotadores (músculos y tendones que van pegados a los huesos de la articulación del hombro) o la rodilla del saltador (lesión en el tejido que conecta la rótula con la tibia), sea un gran reto médico.

Los tendones son tejidos conectivos que atan los músculos a los huesos, mejoran la estabilidad y facilitan la transferencia de fuerza que permite el movimiento, pero también son particularmente susceptibles a lesiones y daños.

Infortunadamente, dijo Fan, una vez que los tendones se lesionan, rara vez se recuperan por completo, lo que resulta en una movilidad limitada y en tratamientos para el dolor a largo plazo, incluso cirugía.

El científico detalló que “las culpables son las cicatrices fibrosas que alteran la estructura del tejido del tendón”.

Con Sara Flamenco, también de Carnegie, Chen-Ming Fan, autor principal del trabajo, dio a conocer el hallazgo esperanzador:

“Las lesiones de los tendones rara vez sanan por completo, y se pensaba que las células madre de los tendones podrían no existir, muchos las buscaron en vano, pero nuestro trabajo las definió por primera vez“.

Aclaró que las células madre musculares pueden diferenciarse en células musculares. Pero hasta ahora, las células madre del tendón eran desconocidas.

“Las células madre del tendón existen, pero deben superar a los precursores del tejido cicatricial para evitar la formación de cicatrices fibrosas difíciles“, subrayó Fan.

“Encontrar una forma terapéutica para bloquear las células formadoras de cicatrices y mejorar las células madre tendinosas podría cambiar las reglas del juego cuando ocurran lesiones en los tendones“, puntualizó el experto.