Las mujeres siempre buscamos los mejores métodos de belleza para lucir una piel saludable, perfecta y sin arrugas.

Pero la realidad es que estos tratamientos, ya sean faciales, mascarillas o cremas tienden a ser MUY COSTOSOS y algunos peligrosos, cuando se trata de intervenciones quirúrgicas.

¿La buena noticia?

Las frutas y los vegetales tienen GRANDES beneficios que ayudan de poderosas formas a nuestro organismo, y en este caso quiero platicarte de una mascarilla con efecto bótox al estilo japones, ¡toma nota!

Necesitaremos:

* Medio racimo de uvas moradas o rojas

* 4 cápsulas de vitamina E

Procedimiento:

1. Lava tu rostro y quita todo el maquillaje. Te recomiendo que laves tu cara con agua TIBIA, esto abrirá tus poros y preparará mejor el cutis.

2. Posteriormente, lava las uvas y quita las semillas.

3. Echa las uvas sin hueso y licúa hasta formar una pasta.

4. En un recipiente coloca la pasta de uvas y añade las cápsulas de vitamina E. Mezcla muy bien para que ambos ingredientes se integren.

5. Aplica la mascarilla sobre tu rostro y deja que actúe por 20 minutos.

6. Una vez que el tiempo pase, quita la mascarilla con agua tibia y seca cuidadosamente.

Esta mascarilla puedes aplicarla dos veces por semana para notar cambios en tu rosto.

¿Por qué funciona esta mascarilla?

* La uva es una fruta con niveles muy altos de antioxidantes, mismos que ayudan a regenerar la piel y combatir daños y efectos provocados por la edad.

* Los polifenoles de las uvas evitan que se degrade la elastina de las fibras de colágeno, por lo que mantendrán la firmeza y elasticidad del cutis.

* Las uvas contienen elastina y colágeno.

* Ayuda a exfoliar nuestro rosto y eliminar las impurezas.

* Las uvas protegen tu piel de los rayos solares.

* Funcionan como tónico para nuestra piel.

* Reducen la aparición de arrugas.

* Las uvas rojas aceleran la curación de cicatrices y manchas.

No olvides consultar a un dermatólogo para tener mayor información de los efectos de la uva sobre tu piel, recuerda que no es correcto automedicarse o aplicarnos alguna mascarilla sin autorización de un experto, ya que la piel puede reaccionar de distintas maneras.