Nos encontramos ante una situación inédita en los últimos tiempos, donde millones de personas se encuentran confinadas en sus hogares debido al temor del contagio por el Coronavirus (COVID-19). También hay otras personas que tienen que salir de sus hogares debidos a que deben trabajar para velar la salud y la seguridad de las personas, así como el de proporcionar servicios básicos a la población, como es la alimentación, por ejemplo.

Pero la gran mayoría de la sociedad, está confinada en sus hogares. Tanto niños, como adultos o personas mayores. El contagio de este virus es muy rápido y peligroso para la vida de cualquier persona si la carga vírica es elevada.

El nerviosismo que provoca el Coronavirus
Gracias al Colegio Oficial de la Psicología de Madrid (COP Madrid) y a través de su grupo de trabajo de Urgencias y Emergencias, podemos dar a conocer algunas pautas para que las personas se cuiden a sí mismas y a su salud mental en estos días de confinamiento.

De esta manera se podrá promover un afrontamiento psicológico adecuado junto con un buen cuidado de la salud mental de las personas. Pensar constantemente en el coronavirus puede hacer que aparezcan o se acentúen síntomas de ansiedad o estrés que se acentúe el malestar emocional.

Estas pautas son sobre todo para aquellas personas que no están infectadas pero que sienten nerviosismo o tensión debido a las circunstancias que atravesamos, tanto a nivel de salud como económico. Es necesario reconocer las emociones y aceptarlas. Es buena idea también compartir los sentimientos con las personas cercanas para que te brinden apoyo y ayuda emocional.

Pautas para la población
Estas pautas son recomendadas para la población para que puedan hacer frente de manera eficaz al malestar psicológico que genera el brote de Coronavirus. Las pautas dicen lo siguiente:

Si no estás afectado por la enfermedad pero estás sintiendo una serie de emociones intensas como por ejemplo:

Nerviosismo
Tensión
Agitación
Sensación de peligro
Preocupación por enfermar
No puedes dejar de pensar en la enfermedad
Necesitas estar viendo y oyendo información sobre el coronavirus
Tienes dificultades para concentrarse o interesarse para otros asuntos
Te cuesta desarrollar labores cotidianas
No puedes realizar tu trabajo correctamente
El miedo te paraliza y te impide salir a la calle
Estás en estado de alerta analizando tus sensaciones corporales

Síntomas de la enfermedad cuando no lo son:

Te cuesta controlar tu preocupación y preguntas a tus familiares constantemente cómo se encuentran y advirtiendo constantemente que no deben salir de sus casas
Percibes un aumento del ritmo cardíaco, respiración acelerada, sudores o temblores sin justificación alguna
Tienes problemas de sueño
Te levantas por la mañana sin notar que has tenido un sueño reparador
Recomendaciones

Las recomendaciones a tener en cuenta son las siguientes:

Identifica los pensamientos que puedan generarte malestar. Pensar constantemente en la enfermedad puede hacer que aparezcan o se acentúen síntomas que incrementen su malestar emocional.
Reconoce cuáles son tus emociones y acéptalas. Si es necesario, comparte tu situación con las personas más cercanas a ti para encontrar la ayuda y el apoyo que necesitas.
Pregúntante para reflexionar: busca de realidad y datos fiables. Conoce los hechos y los datos fiables que ofrecen los medios oficiales y científicos y evita información que no provenga de estas fuentes, evitando información e imágenes alarmistas.
Informa a tus seres queridos de manera realista. En el caso de menores o personas especialmente vulnerables como ancianos, no les mientas y proporciónales explicaciones veraces y adaptadas a su nivel de comprensión.
Evita la sobreinformación, estar permanentemente conectado no te hará estar mejor informado y podría aumentar tu sensación de riesgo y nerviosismo innecesariamente.
Contrasta la información que compartas. Si usas redes sociales para informarte, procura hacerlo con fuentes oficiales.
Pautas y tareas de autocuidado
Además, en las pautas podemos encontrar recomendaciones para el autocuidado de las personas y que de esta manera se cuiden su salud mental. Las recomendaciones son las siguientes:

Mantén una actitud positiva y objetiva. Eres fuerte y capaz de conseguirlo.
Lleva a cabo hábitos adecuados de higiene y prevención que recomienden las autoridades sanitarias.
Evita hablar todo el tiempo del tema.
Apóyate en tu familia y amigos
Ayuda a tu familia y amigos a mantener la calma y a tener un pensamiento adaptativo a cada situación.
Acude a fuentes oficiales y busca información contrastada por expertos: Ministerio de Sanidad, Colegios Profesionales Sanitarios, Organismos Oficiales, OMS, etc.
No contribuyas a la difusión de bulos o noticias falsas… no alimentes el miedo.
Procura hacer vida normal en tu hogar siguiendo unas rutinas diarias.
Ten cuidado con las conductas de rechazo, estigma y/o discriminación. El miedo puede hacer que nos comportemos de forma impulsiva, rechazando o discriminando a ciertas personas.
Si pertenecer a la población de riesgo
Si perteneces a una población de riesgo es necesario que sigas las indicaciones tal y como lo comunican las autoridades sanitarias. Para ello, es importante que sigas las siguientes pautas:

Sigue recomendaciones y medidas de prevención que determinen las autoridades sanitarias. Confía en ellos porque saben lo que tienen que hacer. Ellos tienen los conocimientos y los medios.
Infórmate de forma realista y cuida tu salud emocional.
No trivialices el riesgo para intentar evadir la sensación de miedo o aprensión a la enfermedad. Tampoco magnifique el riesgo real que tiene. Sé precavido y prudente sin alarmarte.
Si te recomendaran medidas de aislamiento, ten presente que es un escenario que puede llevarte a sentir estrés, ansiedad, soledad, frustración, aburrimiento y/o enfado, junto con sentimientos de miedo y desesperanza, cuyos efectos pueden durar o aparecer incluso posteriormente al confinamiento. Trata de mantenerte ocupado y conectado con tus seres queridos.
Genera una rutina diaria y aprovecha para hacer aquellas cosas que le gustan pero que habitualmente por falta de tiempo no puede realizar (leer libros, ver películas, etc.)
Si tienes la enfermedad
Si desgraciadamente estás padeciendo la enfermedad, es importante que tengas en cuenta lo siguientes teniendo presente las pautas mencionadas:

Controla tus pensamientos intrusivos, acéptalos pero no les des poder sobre ti
.
No te alarmes innecesariamente, sé realista ante la situación que te está tocando vivir. La gran mayoría de personas se están curando.
Cuando sientas miedo apóyate en la experiencias que tienes en situaciones similares.