Sabemos la ilusión que provoca ver todas esas moras y fresas en el puesto de fruta dando color y vivacidad a la temporada. También sabemos que no son un producto barato y generalmente duran poco tiempo después de comprarlas, así que te tenemos unos tips para prolongar su vida.

Lo mejor siempre será comprar producto de cercanía; es decir, que tus frutas sean por lo menos de tu misma nacionalidad, así aseguras que tengan menos tiempo cortadas. En México las zonas productoras principales son Michoacán, Estado de México y Guanajuato.

Fresas para toda la semana

Empecemos por la más básica. Aunque esta baya se conserva muy bien congelada, su apariencia hace mucho por nuestros platillos y su presentación en su versión fresca.

La primera recomendación que tenemos para ti es que no las laves hasta que las vayas a utilizar; las fresas son como esponjas que absorben el agua y se deforman cuando reciben de más.

Por el mismo motivo, cuando las laves y desinfectes no deben pasar más de veinte minutos en remojo.

Guárdalas en las partes más frías del refrigerador, pueden ser los cajones o en el estante más bajo, al fondo. Esto evitará que se marchiten con el calor cada vez que abras la puerta.

No les quites el tallo hasta después de lavarlas. Si lo haces, corres el riesgo de romperlas.

Si las vas a guardar en un recipiente de plástico, procura que no quede del todo cerrado y pon una servilleta abajo de ellas, así eliminas humedad.

Moras y frambuesas frescas

El resto de las bayas tienen un tratamiento bastante similar a las fresas pero debes saber que son mucho más frágiles.

En el caso de las frambuesas, manéjalas como si fueran de oro ya que se rompen con muchísima facilidad. Lo mejor será ponerlas en un domo donde entre el aire y que no estén amontonadas, de esa forma evitas que les salgan hongos.

También usa el truco de la servilleta para eliminar la humedad, esto prolonga su vida un par de días más.

Si compraste blueberries no les quites el tallo -que también se conoce como bloom-. Además de alargar su vida, es una parte llena de antioxidantes buenos para tu cuerpo.

En el caso de las zarzamoras, procura que no estén amontonadas entre sí y que también tengan una bandeja para ellas solitas. Necesitan frío, así que debes guardarlas en el fondo del refrigerador.

El plan B: la conservación

Si vives solo o simplemente quieres alargar mucho más la vida de tus moras y fresas, lo que puedes hacer es congelarlas.

Te recomendamos hacerlo en bolsas herméticas que tengan poco aire y colocarlas de tal suerte que no se amontonen, así no perderán forma cuando las descongeles.

Es importante que cuando las utilices primero las pases al refri para que no se marchiten. Si lo que quieres es prepararte un jugo detox o un smoothie, sí puedes comerlas congeladas y además de sabor le aportará frescura a tu bebida.

Otra magnífica forma de hacer que tus fresas y moras duren hasta años es preparando mermeladas o jaleas. Basta un poco de azúcar (en igual peso que las frutas), jugo de limón y ponerlas en la estufa hasta que se cuezan y espese.

Después de eso coloca en un frasco, deja enfriar y tendrás tu fruta deliciosa para cuando quieras; eso sí, asegúrate de almacenarla bien cerrada y en el refrigerador para que no se llene de hongos.