El colágeno es una proteína que se sintetiza de forma natural en el organismo a partir de los aminoácidos que se obtienen a través de la dieta. Sin embargo, a medida que pasan los años y vamos envejeciendo, es normal que la síntesis de esta proteína disminuya, lo cual afecta las articulaciones.

En este sentido, a la edad de 35 años es cuando el cuerpo empieza a producir menos colágeno. Se recomienda, por lo tanto, nutrirse de colágeno de forma exógena desde ese momento. De esta forma, ayudamos al cuidado de las articulaciones y mejoramos los movimientos.

A parte de ello, es indispensable mantener una vida activa y saludable, haciendo ejercicio físico de forma regular y llevando una dieta equilibrada. Los suplementos de colágeno, por sí solos, no son capaces de contrarrestar los efectos del sedentarismo o de una nutrición inadecuada.

Deficiencias y deterioro del colágeno

Una de las causas de la deficiencia de colágeno es la alimentación pobre en vitamina C. Este déficit puede conducir al desarrollo del escorbuto, una enfermedad que se produce por un fallo en la síntesis de colágeno por falta de ácido ascórbico. Es por esta razón por la que muchos suplementos para la regeneración y mantenimiento de la salud articular contienen vitamina C asociada.

Por otra parte, aunque realizar ejercicio de forma regular es fundamental para llevar una vida saludable, el ejercicio extremo puede ser una causa importante de deterioro articular, y por lo tanto, causa de roturas en la fibras de colágeno.

Principales tipos de colágeno

Dependiendo del tipo de tejido por el que esté formado, y de acuerdo a la ubicación, el colágeno se puede clasificar en 4 tipos:

Tipo 1: predomina en la dermis, en el hueso, en los tendones y en la córnea. Tiene como objetivo proporcionar resistencia al estiramiento de las estructuras.

Tipo 2: está localizado sobre todo en el cartílago, formando fibrillas finas. Su función principal es la de proporcionar resistencia a la presión intermitente. Además, este es el tipo de colágeno más empleado en los suplementos comerciales, y el que más se ha estudiado para tratar de curar o mantener la salud en las articulaciones.

Tipo 3: abunda en el tejido conjuntivo laxo, en las paredes de los vasos sanguíneos, en la dermis y en el estroma de las glándulas. Tiene la función de sostén.

Tipo 4: forma la lámina basal que subyace a los epitelios y tiene la función de proporcionar sostén y filtración.

¿De dónde se extrae el colágeno utilizado en los suplementos comerciales?

El colágeno utilizado en los suplementos para las articulaciones es, mayoritariamente, el colágeno hidrolizado tipo 2. Esto es así porque emula al tipo de colágeno que está presente en el cartílago de las articulaciones.

La obtención de este tipo de colágeno se lleva a cabo por dos vías:

Extracción directa de tejidos ricos en colágeno: algunos de estos tejidos son la piel, los huesos y los cartílagos de la fauna. Mediante una serie de reacciones químicas se extrae la sustancia de los cuerpos de los animales. El problema de esta forma de obtención es que es muy costosa, por lo que sus aplicaciones están limitadas.

Métodos de extracción en ausencia de enzimas: para la extracción de esta sustancia por esta vía no se requieren las enzimas del método anterior. Por ende, se extrae el colágeno a través de hidrólisis en medios ácidos o básicos a partir de la piel, huesos y cartílagos. El coste de obtención por esta segunda vía es más bajo, pero lamentablemente su campo de aplicación es bastante limitado. Además, en la industria farmacéutica y alimentaria se requiere que el hidrolizado de colágeno sea lo más puro posible, lo que encarece finalmente el proceso.

Alimentos que te ayudan a fortalecer las articulaciones

Una buena salud articular también depende de una correcta alimentación, ya que algunos alimentos tienen ciertas propiedades que complementan al colágeno. Te mencionamos, entonces, una serie de alimentos beneficiosos:

Agua: es fundamental porque las articulaciones están bañadas de líquido sinovial, lo que permite reducir la fricción entre los cartílagos y otros tejidos. Se recomienda una ingesta de al menos 2 litros diarios.

Pescado azul: es rico en ácido omega 3, un potente antiinflamatorio. Además, también protege las membranas celulares de los procesos oxidativos.

Alimentos ricos en vitamina C: tal y como comentábamos, la vitamina C es fundamental para la síntesis de colágeno. Por ello, el consumo de fruta y verdura debe ser diario.