Los principales aeropuertos han empezado a examinar a los pasajeros en busca de síntomas del coronavirus y más de tres docenas de aerolíneas (entre ellas Iberia, Air France o British Airways) han cancelado los vuelos a China y a otros lugares afectados por la crisis. Sin embargo, puede que esas medidas no proporcionen consuelo a alguien que tenga que subirse a un avión.

El “FlyHealthy Research Team”, equipo especializado en dicha materia y que realizó análisis en diversos vuelos, explicó que los riesgos pueden cuantificarse, de manera que la convivencia cercana es lo que puede generar un contagio, pero sorprendentemente detectaron que personas tienen mayor porcentaje de probabilidad de contagio:

“Supón que estás sentado en un asiento de pasillo o un asiento del medio y yo paso a tu lado para ir al baño. Vamos a estar cerca, es decir, que estaremos a un metro. Así que si estoy infectado, podría contagiarte… El nuestro fue el primer estudio que lo cuantificó”, explicó Howard Weiss, profesor de biología y matemáticas de la Universidad del Estado de Pensilvania.

De acuerdo con el mismo, los pasajeros con asientos de ventana tenían 68% menos acercamientos con otros pasajeros que las personas en otros asientos, con una media de 12 contactos frente a los 58 y 64 contactos respectivos de los pasajeros en asientos de pasillo y del medio.

Elegir un asiento de ventana y separarse disminuye las probabilidades de entrar en contacto con una enfermedad infecciosa. De igual manera informaron que un miembro de la tripulación enfermo tiene la probabilidad de infectar a 4,6 pasajeros, “por tanto, es indispensable que los auxiliares de vuelo enfermos no vuelen”.