¿Alguna vez te has preguntado para qué sirven las almohadillas en las patas de tu mascota? Pese a que son suaves y carecen de vello, son una característica que les permite realizar funciones diversas y cuya estructura es más resistente de lo que se cree.

Aquí 5 datos sobre las mismas que deben considerarse al momento de tener una mascota, de acuerdo con expertos para Business Insider:

Su mayor componente es la queratina: “la piel de las almohadillas es más gruesa y oscura. Esta zona contiene una ancha capa superficial de queratina (la misma proteína que forma las uñas y el pelo), esto le otorga la dureza y resistencia necesaria para proteger el roce con el suelo”.
Se modifican debido al terreno que habitan: las almohadillas pueden modificarse y ser suaves o duras y con callos dependiendo el terreno en el que se desenvuelve la mascota.
Son tejido graso: “las almohadillas de tu perro tienen un tejido graso que sirve para amortiguar los movimientos. De esta manera se evitan daños en los huesos de sus dedos y en sus articulaciones”.
Permiten soportar altas temperaturas: debido al tejido graso que aísla las capas internas de la pata del calor, “los perritos pueden soportar las superficies calientes mejor que los humanos; sin embargo, eso no quiere decir que puedan estar mucho tiempo en superficies extremadamente calientes”.
Requieren corte y cuidados: “recortar el pelaje de sus patas facilitará la limpieza post-paseo y te permitirá conocer la textura de sus almohadillas así como detectar con mayor facilidad alguna lesión en ellas. El pelo entre sus dedos también debe de cortarse o puede causarle malestar a la mascota”.

Otro aspecto importante de tu mascota es su alimentación, Diana Fonseca, Bionutricionista de perros y gatos recomienda dar alimentos frescos a las mascotas para garantizar más años de vida, menos visitas al veterinario y ahorro en alimentos casos y sin nutrientes.