Tras recibir los respectivos honores por sus 41 años en la Armada de México, el exbuque destructor ARM “Comodoro Manuel Azueta” terminó sus días brindando un último servicio como base para un arrecife artificial.

Luego de haber sido botado el 14 de abril de 1943 con el nombre de USS Hurst, en honor de su madrina Jeanette Harris Hurst, el acorazado de los mares se convertiría en un testigo histórico al haber participado durante la Segunda Guerra Mundial en la “Batalla del Atlántico” y en Pearl Harbor.

Posteriormente y tras cumplir misiones de escolta antiaérea y submarina, alerta temprana, exploración y vigilancia de convoyes, el buque destructor pasaría a formar parte de la flota mexicana el 21 de abril de 1971.

Con el nombre del marino Manuel Azueta Perillos, quien tuviera una destacada intervención en la gesta heroica del Puerto de Veracruz del 21 de abril de 1914, el buque destructor conformaría una parte importante en la formación de los marinos mexicanos.

Pero debido a su prolongado tiempo operativo y elevados costos de mantenimiento, así como la obsolencia de sus equipos y armamento, el 1 de junio de 2015, en un acto solemne de acuerdo al ceremonial naval, el buque Armada República Mexicana Comodoro “Manuel Azueta” fue dado de baja.

Finalmente este lunes, en presencia del presidente Enrique Peña Nieto y el secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Rafael Pacchiano Alamán, el viejo guerrero del mar tuvo su último aliento sobre la superficie de las playas veracruzanas pasar ser hundido de manera controlada.

Ahora, y tras haber sido vaciado de todos los elementos que pudieran representar un peligro para el medio ambiente, sus 93.26 metros de eslora y manga de 11.14 metros conformarán la superficie ideal para que los corales crezcan durante los próximos años.

En el marco de la Ceremonia de Hundimiento Controlado, Pacchiano Alamán destacó que esta embarcación prestó un servicio muy importante a la sociedad y lo seguirá prestando al contribuir en la conservación de los recursos naturales.

Dijo que al ser destinado a la creación de un arrecife artificial fortalecerá este sistema en las costas de Veracruz, donde se han identificado casi 45 estructuras arrecifales que abarcan una superficie aproximada de seis mil hectáreas.