Las temperaturas extremas a la baja, sufridas en Tamaulipas, dejaron una estela de exterminio en la fauna lagunaria y provocaron el peor desastre natural registrado hasta ahora en ese segmento del sector pesquero en el Estado.

Hasta ahora, denunció la activista social Mayra Bautista Soto, ninguna autoridad se ha acercado a los trabajadores de ese segmento, pese a la mortandad que causó estragos en numerosas especies, entre las que se cuentan la trucha blanca, trucha pinta, sargo, lisa, lebrancha, croca y otras más, que por décadas han sido la fuente principal de supervivencia, dijo, de los residentes en la zona costera de San Fernando.

“Hacemos un llamado urgente a los gobiernos federal y estatal para aplicar programas emergentes destinados a los pescadores y a sus familias, que se encuentran en una de las crisis más graves por este desastre natural”, dijo.

Sumado al ecocidio provocado por las bajas temperaturas, señaló que los pescadores podrán reiniciar su actividad hasta dentro de veinte días aproximadamente, que es el tiempo calculado para que regresen las especies que sobrevivieron y se ahuyentaron prácticamente en su totalidad a las profundidades, a consecuencia de las heladas.