De los más de cinco mil empleos que perdió Matamoros en los primeros tres meses del año, a raíz del Movimiento obrero 20/32, solo ha podido recuperar 600, lo que indica que el cierre de año será negativo en materia laboral y económica.

A casi medio año del choque obrero patronal más grande de la última década, Matamoros aún tiene serías secuelas reconoció el Presidente de CANACINTRA, Rogelio García.

En un ejemplo práctico, para hablar de las secuelas del movimiento 20/32, expuso que cinco grandes inversiones que estaban programadas para Matamoros se cancelaron y que no ha habido una sola expansión de plantas.

Señaló que sólo se concluyeron dos expansiones de plantas que ya estaban en proceso al momento del movimiento obrero.

Con datos del Seguro Social, expuso que del 31 de diciembre de 2018 al 31 de julio de 2019 Matamoros en su totalidad solo ha creado 1,300 empleos, la mitad en el sector industrial y el resto en otros rubros.

Dijo que Matamoros traía un crecimiento sostenido envidiable, ya que en los tres años posteriores al 2019, se crearon 9 mil empleos.

A manera de comparativo, reveló que mientras Reynosa generó de diciembre a julio 7,000 empleos, Matamoros apenas alcanzó los 1,300.

“Debemos concientizar que depende mucho que las próximas pláticas de negociación que tendremos a fin de año, de den en esos estándares de competitividad y no dejar que las empresas pierdan competitividad porque como país podemos perder muchas fuentes de trabajo”, concluyó Rogelio García.