Una presunta negligencia de los directivos del Centro de Ejecución de Sanciones en Nuevo Laredo, al no permitir el acceso a paramédicos para atender al periodista Gabriel Garza Flores, derivó en que éste muriera cuando finalmente fue trasladado al Hospital General de dicha ciudad.

Trascendió que durante más de una hora, Garza Flores permaneció en el interior del penal sin atención médica especializada, mientras los paramédicos de Protección Civil y Bomberos estaban esperando a las afueras del CEDES.

Más de una hora después, se autorizó su traslado al Hospital General, pero no se permitió se le llevara en la ambulancia, subiéndolo en una camioneta tipo Van que carecía de instrumentos médicos.

Personal médico del área de urgencias realizó maniobras de Reanimación Cardio Pulmonar (RCP), pero fueron infructuosas y el periodista falleció de un paro cardíaco.