Altamira.- La baja producción de las especies acuíferas en el sistema lagunario, obedece a una sola cuestión, la presencia del “pez diablo” en gran escala, sin que las autoridades de pesca estatal o federal actúen en consecuencia.
Así lo dio a conocer Alberto Marín, presidente de la Unión de Comerciantes de Pescados y Mariscos, quien señaló además que pese al aumento en la laguna, derivado a las precipitaciones pluviales registradas en el Estado, las diversas especies han escaseado.
“Años atrás, había mucha lobina y robalo, que eran de suma importancia para los pescadores deportivos y por ende para los que nos dedicado a la comercialización, pero ahora, no hay nada”.
Señala que las autoridades de Pesca, argumentan que se realiza la pesca furtiva en los cuerpos de agua de la región, sin embargo, aclara que el principal problema es la presencia del “pez diablo”, mismo que ha ido acabando paulatinamente con cualquier tipo de variedades marinas.
Asegura que los propios pescadores evitan utilizar las redes, pues dicho animal acuático, las destruye, dado su caparazón, “el pez, rompe de las redes y causa pérdidas para los productores”.
Pero, también en el arrastre, traen gran cantidad de dicho animal, mismo que no puede ser comercializado en gran escala, pues únicamente lo emplean ciertas preparaciones.
Marín, asegura que las autoridades de Gobierno han hecho “oídos sordos” a la problemática y por más que denunciado la situación, “cuando se registró el problema, hace 4 años, nos pidieron avisar, lo hicimos, pero no han hecho nada. Las autoridades hacen caso omiso”.