En el marco de la conmemoración del Día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer; hombres de la Comisión de Derechos Humanos del estado de Tamaulipas han salido a la calle junto con sus compañeras de trabajo a impartir material de difusión sobre los derechos de las mujeres.
Olivia Lemus, Presidenta de la CODHET en el estado expone la importancia vital de sumar esfuerzos para prevenir la epidemia de violencia de género que se manifiesta en diferentes formas afectando la vida y el desarrollo de las mujeres.
En este tenor brigadas de difusión formadas por hombres y mujeres tomaron la calle en el llamado día naranja, y este 25 de noviembre en que se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la violencia contra la Mujer, compartieron con la población información alusiva al tema.
Para Lemus es necesario cerrar filas en torno a la problemática de violencia que padecen las mujeres, porque más allá de las cifras que dan cuenta de feminicidios, violaciones, agresiones es tiempo de que hombres y mujeres hagan visible esta situación que lastima a la sociedad en su conjunto.
De acuerdo a información consultada, la violencia contra mujeres y niñas es una de las violaciones de los derechos humanos más extendidas, persistentes y devastadoras del mundo actual sobre las que apenas se informa debido a la impunidad de la cual disfrutan los perpetradores, y el silencio, la estigmatización y la vergüenza que sufren las víctimas.
En forma general, la violencia se manifiesta de forma física, sexual y psicológica e incluye: violencia por un compañero sentimental (violencia física, maltrato psicológico, violación conyugal, femicidio); violencia sexual y acoso (violación, actos sexuales forzados, insinuaciones sexuales no deseadas, abuso sexual infantil, matrimonio forzado, acecho, acoso callejero, acoso cibernético); trata de seres humanos (esclavitud, explotación sexual); mutilación genital, y matrimonio infantil.
Para mayor clarificación, la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer emitida por la Asamblea General de la ONU en 1993, define la violencia contra la mujer como “todo acto de violencia que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o sicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada.”
Los efectos psicológicos adversos de la violencia contra las mujeres y niñas, al igual que las consecuencias negativas para su salud sexual y reproductiva, afectan a las mujeres en toda etapa de sus vidas. Por ejemplo, las desventajas tempranas en materia de educación no solo constituyen el obstáculo principal para alcanzar la escolarización universal y hace cumplir el derecho a la educación de las niñas, luego también le restringe el acceso a la educación superior a la mujer y limita sus oportunidades de empleo.