Obligar a un solicitante de trabajo a firmar documentos “en blanco” para darle trabajo, equivalente a una renuncia anticipada a sus derechos o aceptar obligaciones no acordadas, en Tamaulipas podría costarle al empleador hasta cinco años de prisión.

La sanción, que parte de seis meses, incluye una multa de cien a doscientas veces el valor diario de la UMA y se impondrá la misma penalidad al representante o miembro de una persona jurídica, de una sociedad, corporación o empresa de cualquiera clase que cometa ese delito, si es cometido a nombre o bajo el amparo de la representación social o en beneficio de ella.

En el dictamen aprobado por 32 votos a favor, se indica que en numerosas ocasiones antes del inicio de una relación laboral es muy recurrente que los empleadores utilicen como condicionante al solicitante de algún empleo, la firma de hojas en blanco para poder ser contratado.

En este escenario, ante la necesidad de obtener un empleo y por ende una percepción económica, el trabajador firma sin oponer resistencia o rechazo a este tipo de prácticas patronales.

Bajo esos argumentos, señalan necesario sancionar en el Código Penal como falsificación de documentos a quienes incurran en este tipo de prácticas.