Campesinos rechazan la práctica de fracking en Tamaulipas, ya que representa una violación grave a los derechos humanos, amenaza el agua y pone en peligro el clima del planeta, de hecho más de 500 hectáreas agrícolas se han convertido improductivas en los últimos 3 años a consecuencia de fracturas hidráulicas que vienen ejecutando las empresas contratadas por Petróleos Mexicanos (Pemex) para la perforación de pozos petroleros.

Mario Reyes Cantú, secretario general de la Central Campesina Cardenista (CCC) en Tamaulipas, señaló que esta técnica de extracción provoca carencia de agua, ya que cada pozo requiere entre 9 y 29 millones de litros de agua; contaminación de mantos acuíferos con los químicos que utilizan para la facturación; emisiones de gases, calentamiento global y genera nuevas zonas sísmicas, el impacto en la salud es severo ya que los pobladores cercanos a los pozos pueden enfermar de cáncer y mutaciones.

El dirigente, dijo que problema de Tamaulipas fue denunciados en el Segundo Foro “No al Fracking ” que en coordinación con la Coordinación Nacional de la Alianza contra el Fracking; la superficie agrícola afectada se localiza en las comunidades rurales de El Cortineño, Santa Gertrudis, Paradeño, División del Norte, así como algunas propiedades privadas que se ubican al oriente de la ciudad de San Fernando.

Reyes Cantú, preciso que cuestionan el método de extracción de hidrocarburos, y ya operan en el estado 18 pozos con técnica prohibida en entidades de Estados Unidos y Europa y la nueva licitación contempla 9 bloques no convencionales terrestres de Cuenca de Burgos, cinco campos se ubican en Burgos, 2 en Méndez, 1 en San Fernando y 1 en Cruillas. En San Carlos y San Nicolás también habría impacto por la explotación. En caso de adjudicarse todos los bloques la inversión esperada es de 2 mil 300 millones de dólares.

Aseguró, que además de los daños ecológicos que se vienen ocasionando a las tierras agrícolas y pecuarias, también se está acabando con la flora y fauna de la zona que al paso de los años las áreas boscosas se convertirán en desérticas, indicando que al momento de contaminarse los mantos acuíferos por el uso de químicos, ya se presentan casos de problemas dermatológicos, daños en el sistema nervioso de las personas y cáncer.