En Tamaulipas se estima que hay más de siete mil pacientes están a la espera de recibir una donación de riñón y 22 de estos están en el Hospital Regional de Alta Especialidad de Victoria (HRAEV), informó el encargado de trasplantes, Jorge Salinas.

Dijo que quienes están en lista de espera mayormente son pacientes de entre 30 a 50 años de edad y hay una ligera tendencia en los varones quienes padecen la insuficiencia renal de acuerdo a la base de datos.

En este punto, destacó que aproximadamente un 60 por ciento de los pacientes que reciben un trasplante son varones y el resto son mujeres mencionando que las principales causas son el hecho de que los pacientes padecen de sobrepeso, hipertensión y obesidad.

“No solamente son candidatos, son personas que ya vinieron y se han hecho el protocolo de estudios que esto lleva un par de meses estudiarse, ya se presentaron ante el comité del hospital, y fueron aceptados, es decir ellos ya están listos para trasplantarse, si en un momento dado llegara una donación, de alguien que falleciera y diera sus órganos, ellos ya pueden recibir el día de mañana esos riñones, ya están listos, lo único que están esperando es que es llegue el regalo”; expuso.

Dijo que en nueve años que tiene trabajando el hospital este tipo de cirugías, se han logrado realizar 60 trasplantes renales y “la próxima semana se realizará el trasplante número 61 y en 15 días más se hará el trasplante 62, estos son trasplantes de donador vivo”.

Sin embargo, insistió que en lista de espera están 22 pacientes esperando un órgano de paciente fallecido lo cual puede ocurrir en cualquier momento.

Destacó que entre un 80 u 85 por ciento de los trasplantes de riñón, provienen de familiares de los pacientes ya sean padres, hijos, y lo más común es que este sea donado por un hermano, tíos, sobrinos, cuñados e incluso amigos.

Explico que el aspecto más peligroso de la insuficiencia renal, se basa en que es una enfermedad que progresa silenciosamente, sin dar síntomas hasta que el paciente se encuentra en una etapa muy avanzada, donde la recuperación de la función de sus riñones es caso imposible, por ello hizo un llamado a realizarse chequeos de rutina al menos una vez al año, aun en la ausencia de los síntomas para detectar la enfermedad de manera temprana y evitar su avance.