Una nueva rutina empieza a generalizarse en los hogares de las familias que habitan en la frontera tamaulipeca, antes de salir de casa pintan en los parabrisas de sus coches leyendas como “somos familia no disparen” para evitar que policías estatales los confundan y disparen contra ellos.

El asesinato con más de 300 disparos contra Juan Daniel en Río Bravo, los obliga a tomar precauciones, “no queremos que los estatales nos confundan” dicen al tiempo que pintan mensajes en los vidrios de sus coches.

El pasado 7 de febrero, el joven de apenas 23 años de edad salió de su hogar a una tienda de conveniencia cercana y ya no regresó, relatan sus padres que volvieron a verlo en medio de una lluvia de balas que las armas de los Policías estatales accionaban contra él.

Los gritos de no disparen es mi hijo, no lograron cesar el fuego, este es el segundo caso en menos de cinco meses del que se tiene registro en hechos dónde policía estatales asesinan a civiles.

Actualmente hay siete policías prófugos por las ejecuciones extrajudiciales en contra de ocho civiles en Nuevo Laredo el pasado 5 de septiembre.

Las familias en la frontera, pintan sus parabrisas antes de salir de casa, algunos colocan leyendas como “hay niños a bordo no disparen” “somos inocentes no disparen”, la población busca no convertirse en blanco de las refriegas.