En Tamaulipas prácticamente nadie se salvará del COVID-19. En menos de dos años, todos los tamaulipecos se habrán contagiado.

La Secretaria de Salud, Gloria Molina pronosticó ayer este escenario y destacó que ante esa certidumbre lo que buscan las autoridades del ramo es que en el Estado no se colapsen los servicios de salud.

Sin embargo, la idea que se proyecta es que los casos de contagios se vayan presentando poco a poco, indicó en entrevista relevisiva.

“Nuestra vida fue una antes del coronavirus y será otra después del mismo, sabemos que vamos a enfermar todos, pero no hay que enfermarnos al mismo tiempo, el 70 por ciento de los tamaulipecos podremos tener esta enfermedad, pero lo que queremos es evitar que nos enfermemos todos al mismo tiempo”.

Molina aceptó que Tamaulipas es zona de alto riesgo y por eso el retorno al semáforo rojo, además de que se encuentra entre los diez estados con más casos positivos de COVID-19 en México”, resaltó.

“Si la población no nos ayuda a cuidarse, a ponerse cubre bocas, a tomar sana distancia y aplicarse medidas de higiene personal, es decir, todas las medidas que hemos implementado, nos vamos a ver en la necesidad de seguir restringiendo el área laboral porque pareciera que es la única forma que podemos tener un control de mantenerla en su casa”, sentenció.

En lo que se refiere a la ocupación de camas para atender casos de COVID-19, los números aún no son críticos, ya que se encuentra en un 65 por ciento de las 751 que existen. Sin embargo, en términos de gravedad sólo el 35 por ciento de los 256 respiradores está siendo usado.