El Alcalde de Ciudad Victoria, Xicoténcatl González Uresti, cometió “otro ridículo” al firmar y enviar una petición de derecho de réplica totalmente sin fundamento que solo evidenció el desconocimiento que tiene de la ley y lo mal asesorado que está por su Secretario del Ayuntamiento, José Luis Liceaga de León.

La petición enviada a esta Casa Editora recibió como respuesta una negativa, toda vez, que no se fundamentó en lo que es legalmente correcto, lo anterior, luego de la publicación sobre la destitución sin justificación de la jefa del departamento de atención a la mujer, Ana Cristina Vargas Saldaña.

“Consideramos que legalmente no procede el derecho de réplica en el caso concreto, porque el promovente acepta que dio por terminada una relación laboral sin previo consentimiento o negociación con la persona afectada, que fue sustituida por otra en su puesto, esto último como el propio quejoso (Xico) asevera en el oficio enviado y firmado por él”, se le respondió al Alcalde.

En la carta enviada, se dolió de los dichos de la Presidenta de la Comisión de Equidad de Género, Marisela Guajardo, sobre un presunto hecho de violencia de género y solicitaba en relación a esta declaración su derecho de réplica.

En este sentido, la fracción VII de la Ley Reglamentaria del Artículo 6, Párrafo primero constitucional, señala expresamente que no procede la réplica cuando lo dicho sea proveniente o verse sobre información oficial vertida por un servidor público, como pasa en el caso concreto.

Así mismo, en su petición, solicitó que se publicara un enlace del portal oficial del Ayuntamiento de Victoria, el cual no tiene nada que ver con el tema tratado y por si fuera poco, El Mercurio así como ningún otro medio masivo de comunicación, tiene la obligación de promocionar a ningún ente u organismo gubernamental.

El Mercurio considera que su carácter de “Alcalde de Ciudad Victoria”, Xico debe tener un umbral de tolerancia mayor al que ha mostrado, pues tiene un cargo de relevancia pública, y la sujeción a la crítica es inseparable de su actividad pública, sobretodo cuando la mayor parte de los victorenses le lanzan críticas por el deplorable estado de las calles, la falta de agua, la promesa incumplida de recursos europeos y su bailes que consideran “extravagantes”.

Respetando la normativa vigente, El Mercurio dio seguimiento a la contestación negativa, esperando que una autoridad jurisdiccional instruyera lo contrario, sin embargo, a más de un mes de los hechos, la orden contraria no tuvo lugar, confirmando que la petición no estaba sustentada correctamente.